martes, 14 de octubre de 2014

Sexualidad Mocha

Una vez más, como hace tantos años que me viene pasando, vuelvo a pensar en el tema de la sexualidad como algo a resolver. Ya pasó mucho tiempo, qué mierda tengo que andar pensando tanto?!

Por qué empezó todo? Porque nos enteramos de que un cantante que nos gusta habría declarado que es bisexual. Bien, no es una sorpresa, por ciertas actitudes que tiene o lo que sea, pero el hecho de que lo haya asumido y dicho al mundo me hizo volver a pensar en todo este tema. No, no lo considero un problema… Bueno, sí, visto desde cierto punto, sí es un problema.
Por qué tantas preguntas? Porque yo me considero “mentalmente” bisexual pero “físicamente” heterosexual. No sé si me explico… Me he enamorado de chicos y de chicas, o por lo menos eso es lo que yo creo. Es decir, desde que una chica entró a mi vida en segundo año del colegio secundario que considero que soy capaz de sentir cosas por mujeres al igual que por hombres, entonces por qué solamente tuve relaciones serias con hombres? Siempre tuve la fantasía de caminar de la mano de la chica que me gusta por la calle, poder estar con ella en la vida real, darle un beso en plena avenida y ver cómo reaccionan las personas ante eso. A mí siempre me dio ternura ver parejas homosexuales que no tienen miedo de mostrarse al mundo tal y como son, pero internamente también me parte al medio no poder hacerlo. [Mientras tanto, en los auriculares, suena una canción que dice “pelea hoy también, brilla aunque estés herido” y me destroza internamente.]
La persona con la que compartí estos pensamientos me dio una respuesta completamente sencilla y acertada: “no te aflijas, mirá como se lo toma él, seguí su ejemplo”, y después bromeamos con #MalDelBochoComoElMocho, porque así le decimos con todo el cariño que le tenemos. Y sí, por alguna razón, él me da energía para seguir: estoy mal y pongo sus canciones positivas, estoy enojada y pongo sus canciones electrónicas y sin sentido, estoy alegre y pongo sus canciones felices; cualquiera sea mi humor, lo escucho y me pongo bien. Y quizás la persona que me dijo eso tenga razón: quizás él jamás salió propiamente con un chico por la calle como yo salgo en mis fantasías, pero igualmente se considera bisexual y no tiene problema en decirlo al mundo. Quizás tengo que dejar de pensar en utopías y vivir la vida tal como se me presenta, quizás hoy esté de la mano con un chico y mañana esté con una chica, eso es imposible saberlo. Quizás no haya ningún problema en decirle al mundo lo que siento. Quizás…

Y cómo no terminar con un pedacito de una de sus canciones, una de las que más influyó en mi desde que salió hace algunas semanas: 君なら 出来る Happy End 目指して!!
Gracias, hoy y siempre, desde que te conocí, GRACIAS Mocho.

viernes, 10 de octubre de 2014

シンペイ へ の 手紙

First of all… Heelloooooo! :D
Let me introduce myself, my name is Pikacha (just kidding, but I don’t like my real name LOL) , I live in Argentina (do you know where that is, right? :P)… Naturally, English is not my mother tongue, but neither is yours! So let’s do our best to understand each other, okay? :3

Well, where do I start? Uhm… Yeah, I know: let’s start for the obvious: fanatism! There’s been no longer than a few months since I’ve first listen to your music, first trough Breakerz and then with Muscle. And let me say something: I don’t really know how to explain it, but your melodies have SUCH energy inside that makes me happy just by listening to them. And of course, the lyrics are super powerful. It’s kinda embarrassing to say this, but whenever I’m depressed, I like to listen to Bygones for its lyrics, because they make me think that all the things that made me sad are in the past, and tomorrow is gonna be better. (Okay, that sounded super embarrassing! >.<)
Now, let me be just a liiiittle girly, but I honestly believe that you’re really handsome *_* I mean, it may sound stupid, but when I look at your pictures of Grand Finale video, I think to myself “if I had had a classmate like this, secondary school would’ve been a lot easier to me”. I don’t know how is it in Japan, but here, teengers are really mean to whoever is different (I used to be a “metal girl”, so I dressed all in black with bracelets and chains hanging out of my trousers). And I like to imagine you in high school, being all rebel and everything, and I think that someone like you would have been a huge positive influence to me back then. But still, you ARE a huge influence to me nowadays, I think positively thanks to your songs (both BRZ and Muscle).
And let me say something: I really REALLY admire you being abstainer, from both alcohol and junk food. I am abstainer myself, and I’ve been this way for so many years, I barely drank alcohol during my teen years because I’ve never liked it (I can’t still get away from junky food though). But I’m no one in the world, you are a member of a very popular band, and I think that you can influence the fans into stop drinking and stuff like that. I don’t know, seeing you with your bottle of water surrounded by the guys from Muscle drinking beers makes me think that just by holding that bottle, you’re influencing a lot of people.
Finally… Well, I’d like to know if there is a chance, even the tiniest one, for you to come to my country. You know?, I have a Breaker friend just like me who would kill to see you and the guys live at least just once in our lives. Or even if BRZ or Muscle don’t do a world tour, would you consider coming here as a tourist? Please please please please? I don’t want to sound stalker, but we could give you a tour here, and you’d have such a great time! I know Argentina is a country full of problems, but we have beautiful places here for you to visit ^_^

And last but not least… 日本語 言葉 ! 日本語 2年 学生 . 日本 行きますいつ?分からない。。。でも。。。私 日本 行きます、絶対 行きます!
心から の ありがとう、シンペイ様. Thanks for your music, your jokes, your photos and your happiness. YOU make US happy when you post something on Twitter or your Blog (I don’t know how to say that in Japanese, sorry u_u). 本当に ありがとうございます
バイバイ!


Pikacha! (Twitter: @DyeInMyHead)

domingo, 10 de agosto de 2014

Grand Finale

Dicen que la secundaria es la mejor época de la vida: sos adolescente, rebelde, hacés pavadas, pero lo más importante es que hacés amigos para toda la vida… Bien, no puedo discutirlo porque las amigas de mi madre son las que fueron sus compañeras de colegio, y mi hermano terminó el año pasado y sigue teniendo lazos importantes con sus ex - compañeros. Pero, qué pasa si a mí no me pasa eso? Es más, qué pasa si mi adolescencia fue exactamente lo contrario a todo eso que describen como “la mejor época de su vida”?

Hay una canción que se llama Grand Finale, en la que la banda relata lo bien que la pasaron en la escuela, que su lazo de amistad va a ser para siempre, que hay que disfrutarlo al máximo antes de la graduación porque es un momento único, etc. Y es una muy buena canción, tiene buen ritmo y el video es divertido de ver…  Pero no puedo escuchar el tema sin que me dé bronca mi propia vida. Es como querer escuchar canciones sobre el amor ideal justo después de romper una relación, me da bronca y me pone mal; y soy totalmente consciente de que me hace mal, pero lo sigo haciendo igual, porque esa es mi manera de ser: repetir hasta el cansancio las cosas que me hacen mal, esperando que algún día dejen de hacerme mal. Es estúpido, lo sé, pero bueno.
Qué tan malo es desear haber tenido una mejor adolescencia? Qué tan malo es desear que no te echen en cara que no tengo un solo amigo de la escuela cada vez que tienen oportunidad? O, visto desde otro lado, qué tan malo era pedir ser aceptada en la comunidad sin discriminación por gustarme tal o cual cosa? Más allá de que eso sea un obstáculo para toda la vida, en la adolescencia todo se multiplica por mil y es peor. Tanto pedir era que no se burlaran porque me vestía de negro, porque escuchaba metal, porque usaba cadenas, porque hablaba y me vestía como si fuera un hombre, porque me gustase una chica, por no querer hablar de las trivialidades que a ellos les parecían interesantes, por hablar con los profesores como si fuera lo más normal del mundo? Tanto pedir era dejarme ser?

Y no, no tuve uniformes como los chicos de la canción, no puedo reírme de las pavadas que hacía con mis compañeros, no lo disfruté hasta el final, no puedo pensar en un lazo irrompible ni en ese “para siempre” que nos gustaba decir cuando teníamos esa edad, no quiero volver pero tampoco me arrepiento de no poder volver. “La graduación siempre nos visitará, y con ella, una nueva etapa”… Mi graduación (la ceremonia fue un año después de terminar la escuela)  fue quedarme con mis padres y mis abuelos todo el tiempo porque no tenía la oportunidad de cruzar palabras con los que habían sido mis compañeros de colegio, sencillamente porque no tenía nada de qué hablar con ellos, éramos completos extraños reunidos en un salón de actos para una ceremonia formal.
Por esto y por cosas que no tengo ganas de recordar, no puedo escuchar esta canción con alegría, no puedo ponerme a cantarla y bailarla como muchos de los temas de esta banda. Para los que SÍ tuvieron un Grand Finale de su escuela secundaria, este tema va a caerles como anillo al dedo para recordar esa época. Los que pueden disfrutarla, disfrútenla; los que no, quedémonos escuchándola porque igualmente es una linda canción.


miércoles, 16 de julio de 2014

I have a Crush on a Breaker II

En la entrada pasada hablé de los Breakerz reales y los Crusherz dibujados… Bueno, hoy vengo a hablar básicamente de lo mismo, pero desde otro lado.
Antes que nada, vean lo que son Shinpei y Akihide de los Breakerz, en comparación con Rinpei y Haru de los Crusherz. Los sacaron excelentes!

Ahora, a lo importante.
Me di cuenta que desde que empecé mi fanatismo por esta banda y por su cantante, estoy más feliz, con más energía, con menos pensamientos sobre el qué dirán cuando me ven cantando y bailando por la calle. Hacía mucho que no me pasaba que una banda recién conocida me hiciera este efecto. Por ejemplo, el lunes cuando volvía de clase de Japonés, era tarde y hacía frío, por lo que no había casi nadie en la calle… así que decidí dar rienda suelta a mi energía e ir cantando y bailando por plena avenida. Y no me importaba si alguien pasaba en auto y me veía, o si los chicos del delivery del local de empanadas se reían cuando pasaba, no me importaba porque yo era feliz cantando y bailando en la vereda mientras caminaba hacia mi casa. Y me quedo hasta las tres de la mañana mirando videos de recitales o apariciones de Daigo (el cantante) en programas de televisión japonesa, y no me importa, porque me hace reír como hace mucho que no me río sola. Incluso Madre llegó a venir a decirme que si me quería reír, que me riera más bajito porque querían dormir. Daigo me saca carcajadas a las dos de la mañana, es un personaje en la vida real y hace payasadas todo el tiempo (llegué a mirar un video de diez minutos que eran Daigo y un monito jugando y me reí los diez minutos), que aunque no entienda del todo lo que dice (de hecho, se dice que habla bastante mal, se come partes de las oraciones o inventa palabras) me divierto muchísimo con lo que hace.
Y la verdad, a esta altura ya me importa bastante poco lo que la gente pueda pensar. Si me quieren dejar de seguir en Twitter porque escribo demasiadas cosas relacionadas a esto, pues que lo hagan! Yo soy feliz subiendo fotos y videos sobre su música y su vida. Y al que no le gusta, QUE SE CURTA, como decimos en la vida real.

Además, y volviendo al anime, espero con ansias todos los miércoles para que salga el nuevo episodio subtitulado. Con el primero, el miércoles pasado, estaba nerviosísima y totalmente insoportable en todas las redes sociales; y cuando lo vi, no podía parar de reírme de la emoción de poder finalmente ver el manga en versión animada. Hoy, en cambio, estuve más calmada: sabía que salía hoy, y no voy a decir que no ansiaba que lo subieran porque mentiría, pero no estaba tan extremadamente loca como la otra semana. No lo estaba, hasta que lo vi… Otra vez, no pude parar de reír, me mordía el dedo de la emoción que tenía y terminé con toda la yema del pulgar violácea de las mordidas. Aparte, como aparecieron las imágenes de los Crusherz, no pude dejar de relacionarlo con los chicos de Breakerz. Y también metieron una escena que no aparece en el manga, que es parte de la novela spin off de la serie; y esa novela me llegó muy profundo y me emocioné  muchísimo cuando vi que habían incluido ESA escena en particular…

En fin, disfruté muchísimo viendo el episodio de hoy, disfruto todos los días escuchando la música de las personas reales, me divierto muchísimo viendo a Daigo payasear en la vida… Y estoy más feliz. Y estar feliz es para celebrarlo.

Shanpan gurasu de kanpai shita ne ♫

viernes, 11 de julio de 2014

I have a Crush on a Breaker

Cuánto hace que no me pasaba esto! Tener un crush así de fuerte no lo tenía hace un buen rato… El último que recuerdo que me hizo retorcer las tripas fue [Marzo/Abril], y sabemos que eso no terminó bien. Pero por suerte, con este no hay nada que hacer más que soportarlo. De qué mierda estoy hablando? Pues de mi último vicio musical: Breakerz, una banda de rock japonesa.

Los conocí por un manga. Qué tiene que ver? Esta es la cadena: me gusta un manga que se llama Love Stage, del cual este miércoles salió el primer episodio de la versión animada. Investigando un poco, me entero que uno de los personajes está basado en el hermano de una de las autoras del manga. Obviamente, empiezo a investigar a dicha persona.
El personaje se llama Shougo y la persona, Daigo; tienen en común que Shougo se escribe con el kanji (símbolo) de “chiquito” (Shou), mientras que Daigo se escribe con el kanji de “grande” (Dai), y ambos comparten el kanji de “go”(que tengo entendido que es “lago”. Además, el personaje es cantante en una banda que se llama Crusherz, con dos compañeros: Rinpei y Haru; Daigo tiene una banda en la vida real que se llama Breakerz con dos personas más: Shinpei y Akihide. En el manga, Shougo se enamora de otro hombre, Rei, y no es correspondido. Se dice que todas sus canciones de amor (de los Crusherz) son para Rei, pero nunca se muestra una letra de canción; pero al leer las canciones de Breakerz, hay muchas que son románticas y no tengo mejor idea que pensar que algo así podría haberle escrito Shougo a Rei (como Hey, cantaré incluso cien veces... Hey, rezaré incluso un millón de veces... No importa cuánto, aunque no te alcance. Seguiré cantando para tí). Y como última cosa, la mangaka (autora) lo sacó MUY bien al personaje y es MUY parecido el Shougo del dibujo al Daigo de la vida real, incluso tomó parte de su vestuario en los shows para dibujarlo; y como para coronar todo, Daigo le pone la voz al Shougo del anime.

En fin, son muchísimas coincidencias que OBVIAMENTE son a propósito para los que nos ponemos a investigar un poco. Todo eso derivó en un crush impresionante con la banda Breakerz, que es básicamente lo único que escucho hace una semana, y sobre todo con Daigo, porque hasta busqué su discografía como solista y vi videos donde da entrevistas o canta en programas de televisión de Japón.

Hay que verle el lado positivo a todo, porque sino nos desmoronamos. Qué lo positivo de un crush insoportable con un músico japonés que de seguro apenas sabe que mi país existe? Primero que nada, que mi novio me banca y no se enoja ni se molesta cuando me pongo a hablar de manga o anime o de la banda en sí misma. Además, muchas de sus canciones tienen una energía interna impresionante que me hace tener yo esa energía y quiero andar bailando por donde sea que lo escuche (mi casa, la calle, el bondi). Después, estoy viendo muchos videos en japonés, la mayoría sin subtítulos o con subtítulos EN japonés mismo, cosa que me hace practicar el idioma que apenas estoy aprendiendo hace un año y medio. Y lo mejor de todo: estoy realmente aprendiendo japonés, tanto por leer las letras de los temas y aprender palabras o estructuras nuevas, como por los videos hablados (por suerte, no tiene pronunciaciones raras como el inglés, que se escribe de una manera y se dice de otra, por lo que es mucho más fácil seguirle el ritmo a lo que dicen y no confundir palabras).
Eso fue lo positivo, que es bastante, pero lo negativo no deja de existir: no puedo dejar de pensar en ellos (sobre todo en Daigo, con el que tengo un crush fuertísimo que me hace doler la panza cada vez que pienso en él o lo veo cantar y besarse con Akihide en Real Love), es lo único que escucho hace muchos días, los quiero tanto que quiero llorar de lo que me hacen sentir, me ilusiono con una visita de ellos o de él cuando se sabe que eso jamás va a pasar, imagino ser groupie y hacer dirty stuff con Daigo y diciéndole cosas en japonés para que me entienda, fantaseo con viajar a Japón y poder enganchar un concierto suyo… En fin, muchísimas cosas que no van a pasar. Pero quedémonos con lo positivo: estoy aprendiendo japonés, me gusta aprenderlo, me interesa seguir aprendiendo, y quizás algún día tenga el dinero suficiente para viajar aunque sea unos días para poder decir “yo estuve acá” (y quizás, enganchar un concierto de Daigo, pero eso es mucho pedir).



Eso es todo, necesitaba descargar todo mi amor y calentura en alguna parte donde no me odien por el spam de J-Rock que nadie entiende. Así que denle play a esta canción y bailen conmigo que me imagino estar bailando ahí con Daigo y su copa de champagne

martes, 1 de abril de 2014

Mi Religión

No sé porqué hoy, o porqué ahora, siendo las 12:54 de la medianoche, que se me ocurre escribir esto, después de tanto sin escribir ni publicar nada. Quizá sea por haber escuchado y visto una canción que marcó un momento importante para mí. El video que se ve abajo, se lo mostré a mi abuelo un domingo al mediodía en su casa, por una razón que no recuerdo demasiado bien; pero sí recuerdo que le gustó, y mucho. Es una versión del Ave María clásico, cantada por la gran Tarja Turunen, ex Nightwish y actual cantante solista. Háganme el favor y tómense un ratito para deleitar su sentido del oído.


Y esto me hizo pensar  en el poder místico y mágico quizás, de la música. Él, un hombre de (en ese momento) unos setenta y pico de años, escuchó a una nueva cantante con un estilo diferente al que estaba acostumbrado, le gustó, se emocionó, e incluso me pidió que le bajara el audio a la computadora. Ahora no sé qué será de ese audio, o si siquiera él se acuerde de este episodio que estoy relatando, pero para mí fue importantísimo.
Creo que si la música en sí misma, tomando forma cuasi-física en una canción, de melodía y letra definidas, puede tener el poder de emocionar a las personas, de hacerlas sentir tanto bien como mal, tanto reconfortadas como solitarias, debería ser esto en lo que yo crea. No creer en dioses que jamás aparecen ni hacen nada por mí, no creer en la gente que termina decepcionándome, no creer en cosas divinas que no tienen manifestaciones reales; sino creer en lo que a mí me hace bien y me ayuda a superar día a día las dificultades que el mundo me presenta. Y eso que a mí me ayuda es, justamente, la música. Poder poner un cierto tipo de música en un cierto tipo de circunstancia o para lograr un cierto estado de ánimo, o por el contrario, poder cambiar de un estado a otro gracias a la música, en eso creo y quiero creer. La música no decepciona, a lo sumo puede no gustar; la música no hace mal por sí sola, sino que las personas le damos ese efecto; la música puede tener múltiples usos, utilidades, y consecuencias en la vida. Los dioses (en realidad, el Dios cristiano) en los que me enseñaron a creer requieren que hagamos cosas por ellos, cuando ellos no siempre hacen algo por nosotros; no están ahí cada vez que los necesitamos,  pero nosotros tenemos que estar siempre para ellos; y así miles de ejemplos más. (Cabe aclarar que fui católica durante un tiempo, llegué a estar muy metida en ese tema, pero al tiempo y justamente por esa decepción de la que hablaba antes, me terminé alejando. Citando una canción, si hay un Dios, algo tiene que hacer. Y ese Dios, tiene que aparecer; y a mí ese Dios no me apareció cuando más lo necesitaba, por eso me alejé.)

Para dejar de dar tantas vueltas sobre el mismo tema, la conclusión es que espero que hayan entendido mis creencias, espero que no intenten convencerme que ese Dios que quieren imponerme es lo mejor del universo y va a ayudarme en mis peores momentos, espero que aunque no compartan lo que pienso, respeten mis creencias. Espero que no me regañen cuando gasto gran parte de mi capital en recitales, porque así como los cristianos van a las misas, yo voy a los recitales como evento que reafirma y refuerza mis creencias, porque el artista es quien canta las palabras que me hacen bien, así como el cura recita los salmos que a ellos les hacen bien. Espero que, bueno, escuchen música si no lo hacen, por lo menos para intentar sentir una probadita de ese poder emotivo que la música contiene; si no les produce nada, por lo menos lo intentaron, y si de hecho les produce algo, van a sentir una de las mejores cosas que existen en el arcoíris de emociones.

Como final, esta es una frase del tema que estaba escuchando cuando decidí escribir esto:
Our love will go on until the tears are gone (Until Silence – Tarja Turunen)
Interprétenlo como quieran, lo dejo a su criterio.

miércoles, 29 de enero de 2014

Sentir, o no sentir. Esa es la cuestión (capítulo Música)

Hoy, en “Mi Cerebro no me da Descanso”: la Música.

Personalmente, creo que la música está hecha para hacernos reflexionar, por eso todos tenemos diferentes gustos musicales: a algunos les gusta reflexionar sobre el amor, el dolor, la muerte, la realidad, la política, etc. Eso ya es sabido; ahora, lo que está pasando últimamente, es que no puedo escuchar cierta música. Por qué? No lo sé, y me gustaría saberlo. Desde hace un tiempo, me vengo dando cuenta que estoy dejando de lado varias bandas de mi lista de “fundamentales”, y no me está gustando; como si al escucharlos se me vinieran todos los malos recuerdos de cuando los empecé a escuchar, y no en todo lo que pasó desde ese entonces hasta ahora que me hizo crecer mentalmente (cabe aclarar que cuando empezaba a escuchar música, tenía la edad física y mental de una nena emo depresiva y suicida).
Si bien ahora estoy mejor, no logro verle lo bueno a las letras. Por ejemplo, ayer tenía Memory de Epica en la cabeza, y cuando fui a una página a repasar la letra, se me armó uno de esos nudos estomacales de los que tanto ya he hablado en anteriores entradas. No podía pensar, entre estar viendo un anime no del todo feliz, y tener esa canción en la cabeza, retrocedí emocionalmente varios años. Por qué? No lo sé, y me gustaría saberlo.

Qué necesidad de sentirse mal por nada, por nimiedades como una canción o una serie? Por qué no sentirse mal por la realidad y sí por la ficción? Se sabe que en la vida real, yo no tengo sentimientos, o tengo muy pocos, pero en la vida no-real (tanto ficticia de las series como interna de lo que me hace sentir), siento absolutamente todo. Cierta gente diría “no será que te escudás en las series y la música para permitirte sentir, cuando en realidad deberías sentir en la vida real?”. No lo sé, y no sé si quiero saberlo. No sé si quiero saber qué me pasa, o el porqué de lo que hago o siento o dejo de hacer o de sentir; no sé si quiero saber, porque creo que va a hacerme peor saber que no saber.

Por ahora, prefiero seguir escudándome en las vidas ficticias de mis anime y en las letras de canciones que tanto tienen para generar… que concentrarme en mi vida real y empezar a sentir todas las mierdas que me guardé por años. 
Por ahora, me voy a calzar los auriculares y a salir a la calle, como una especie de balance que, por más frágil que sea, por el momento existe, y hay que aprovecharlo.


domingo, 5 de enero de 2014

Sukisyo, Yoru, y las Cadenas del Pasado

Minuto 04:37 y toda la escena que le sigue

Lo que aparece ahí arriba es el anteúltimo episodio de Sukisyo, un anime que empieza como un yaoi tierno y termina involucrando un experimento psicológico bastante complicado. A qué viene que, así de la nada, postee un video de uno de los tantos anime que miro? A que me afectó, mucho, esta escena. Primero, mejor, dar un marco sobre de qué se trata esto…
Sora es un chico que tiene un accidente (se cae de un cuarto piso), y cuando despierta, no recuerda muchas cosas. A esto se suma que tiene una doble personalidad, Yoru, que está enamorado de Ran (la doble personalidad de Sunao, amigo de Sora). Así dicho suena como a mucho, y es que son cuatro personajes en dos cuerpos. Sora no puede controlar a Yoru, pero sabe de su existencia. En este momento de la serie, Sora está siendo manipulado por el experimento, y cree que Yoru puede serle de ayuda: en ese minuto marcado, la escena trascurre como si fuera dentro de la propia mente de Sora, donde él y Yoru mantienen una conversación. Yoru no quiere que Sora recupere sus recuerdos, pero el lucha para romper esas cadenas que le impiden saber qué pasó el resto de su vida anterior al accidente.

Ahora sí, mi parte. Creo que es bastante obvio, si hay alguien que se gasta en leer lo que escribo, ya debe saber que tengo problemas para recordar las cosas: o directamente no las recuerdo, o mi mente “inventa” recuerdos en base a explicaciones de terceros o fotos sobre cierto evento. Siempre doy el mismo ejemplo: recital de Muse en La Plata, 2011; puedo jurar y recontra jurar que tocaron New Born, pero no fue así. Qué pasó entonces? Mi cerebro puso en una cacerola las imágenes del recital, el audio de la canción original, y el sentimiento de estar ahí, agarró un cucharón y mezcló todo. El resultado: un recuerdo inventado de que Muse tocó New Born en La Plata. Mentira, pero para mi mente fue verdad. Y así con muchas otras cosas.
La relación mía con Sora y Yoru es que yo no tengo un Yoru que, como se vio en el episodio siguiente, me ayude a recuperar mi vida tal y como debe ser. En esa escena, le pedía que no viera sus recuerdos, pero cuando los vio, dejó a Sora y desapareció como doble personalidad. Yo tengo mis “otros yo”, que no los controlo pero tampoco los dejo tomar control sobre mí (o casi nunca lo logran), y lo único que hacen es traerme problemas emocionales. Quiero un Yoru que me ayude a recuperar mis recuerdos, que salga cuando necesito ser fuerte ante situaciones que superan mi estabilidad emocional, que… Bueno, me gustaría tener un Yoru que me ayude a lidiar con mi vida, con quien poder hablar y preguntarle sobre ciertas cosas que me pasan. En la serie, Yoru nació frente a una situación traumática, a mí no me nació nadie, por eso será que muchas veces me siento más sola que una planta en el asfalto.

En fin, quería compartir eso nada más. Es lo que me salió después de terminar de ver Sukisyo y necesitaba decirlo. Para Navidad me regalaron una libreta en blanco, pero no puedo escribir ahí, no me da, no puedo, no me sale, me bloquea… Será que conozco las intenciones detrás de la persona que me la regaló? No lo sé, y no sé si quiero saberlo tampoco. Por eso escribo acá, internet es seguro y me hace sentir bien, me sirve.
Ya no sé ni lo que digo, y esto se extendió demasiado. Cambio y fuera.

martes, 31 de diciembre de 2013

Cierre de año. Ponele

Todos hacen su resumen de año y, como nunca quiero ser menos que el resto, también yo lo voy a hacer. No porque crea que “un nuevo año” traiga cambios, los cambios se hacen día a día y no porque el calendario lo indique (lo mismo va para los cumpleaños y fechas afines), sino porque esta vez SÍ siento las ganas de hacerlo.

Claramente, fue un año de fracasos: dejé la facultad principalmente, mi trabajo no es lo que esperaba, las relaciones interfamiliares van de mal en peor, etc etc etc.
Pero por otro lado, fue un año positivo: dejé la facultad para estudiar dos idiomas a la vez, tengo trabajo y mi propio dinero, y esas personas que siempre estuvieron ahí, siguen estando. Una de esas personas, es el conventillero de San Telmo, que me enseñó, siguiendo con el tema, a verle el lado positivo a las cosas que nos pasan. Otra, es esa personita incondicional que vive frente a un cementerio y es igual de rara que las estatuas de ahí adentro, que a cada cosa que le digo tiene una respuesta, no siempre lógica, pero una respuesta al fin. Y esa provinciana, con la que no me hablé por unos meses, y por el destino, volvimos a juntarnos y volver a ser las “sisters” que somos desde hace más de seis años. Obviamente, está ese Nya que me alegra todos los días desde hace unos meses, pero ya nomás de ponerme a escribir sobre lo que nos pasa, me empiezo a emocionar y no quiero; ésta tiene que ser una buena noche. Después está toda esa gente que randomly me ayuda en cada día de la vida, ya sea conocido o un extraño en la calle o en el local que tiene buena onda hacia lo que pase.

Termina otro año, empieza uno nuevo. Para muchos, esto significa un cambio, para mí es irme a dormir y despertarme como cualquier otro día. Pero después de hacer este pequeño “resumen”, creo que el del convento tiene razón, y hay que verle el lado positivo a los hechos. Lo positivo de esto? Que el párrafo de lo bueno es mucho más largo que el malo.


It’s all on you, there’s always a brand new day :)

Esto es todo amigos, hasta acá lo que me sale escribir hoy, ahora, 31 de diciembre de 2013 a las 10:19 p.m. Que todo salga bien y sigamos positivos.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Hopeless

Que uno fue elegido abanderado, que el otro hace tareas comunitarias, que al del cumpleaños le regalan un PlayStation, que la otra se egresó perfecta y hermosa, que el otro tiene buenas notas y solamente tiene que dar finales para terminar el año… Y yo? Y yo trabajo todo el día para ganar un sueldo que hoy me enteré que no es bueno y no me alcanza para llegar a lo que quiero. Alguna vez me gustaría ser la que reciba un buen comentario, a que la feliciten porque hizo algo bien, la que logre algo en la vida. Pero no, se ve que no me toca a mí ser esa persona.

Sé que es repetitivo lo que digo, y lo que escribo, pero es que todo esto es repetitivo: el proceso de que alguien día algo bueno sobre otra persona, darme cuenta que no estoy haciendo nada para mejorar la mierda que soy, ver los sitios de internet donde es posible que haga algo para mejorar, ver los horarios y/o los precios de los cursos, intentar acomodarlos con los horarios de trabajo, y ver que es físicamente imposible estar en dos lugares a la vez. De ahí a la depresión hay un microsegundo que pasa rapidísimo y me hace ese nudo del que hablaba la otra vez. Ahora, a seguir viviendo, tirando y aflojando el nudo, pero viviendo al fin.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Sentimientos: explicación básica

Sentimientos y sensaciones. Qué palabras extrañas, no? Sentir, se sienten cosas físicas (como el calor del verano o el dolor de un moretón) y cosas no físicas (esas cosas que nos imaginamos pero que las sentimos igual). Las físicas son fáciles de explicar, las no físicas son las más difíciles y más complicadas de explicar y de entender; y son por éstas últimas que estoy acá, sentada en el sillón, escribiendo una vez más.

No voy a explicar el frío o el calor, porque ya todos sabemos cómo se sienten. Pretendo explicar los sentimientos no físicos. A ver, cómo explicarlo? Es como si todos los órganos del cuerpo desaparecieran, o se transportaran a la cabeza y el cuerpo quedase vacío: la cabeza llena de cosas, hasta explotar de tanto amontonamiento, y el cuerpo vacío, incapaz de sentir o hacer algo. O como si hubiera una soga alrededor del pecho que impidiera la respiración, al punto de enrojecer la cara e inundar los ojos de toda la actividad craneal junta. O como estar muerto en vida, en un sentido más extremo y filosófico (porque nadie en vida sabe cómo es estar muerto, y nadie muerto sabe cómo es estar muerto en vida).
No pareció tan difícil explicarlo, verdad? Eso es porque es imposible explicarlo: yo uso esas figuras retóricas porque son las que representan mis sentimientos no físicos, son como YO me siento cada vez que la oscuridad emocional me ataca. Pero no sé cómo te afecta a vos que estás leyendo, o a la persona en la casa de al lado o del país al otro lado del mundo. Así lo siento yo, y yo explico yo, con mi vocabulario reducido y pocas habilidades comunicativas. Porque es lo que me sale, hoy y ahora es lo que me sale, porque la oscuridad emocional me ataca desde hace horas, días o semanas  y no se va, o se va unos minutos y vuelve más poderosa que antes para ajustarle el nudo a la soga imaginaria que tengo entre el cuello y la cintura. Y así pasan los días. Algunos mejores, otros peores, pero sin poder desatar completamente la soga. Quizás, algún día, en algún futuro distante, pueda aflojar tanto el nudo, que se va a terminar cayendo por falta de sostén; pero por ahora, ésta es mi soga, y está acá para acompañarme siempre, incondicional, a donde sea que vaya.

Release me from this cross after all these years
Within Temptation - The Cross --> tema para ajustar el nudo de la soga imaginaria.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Rutina

Despertarme. Salir a trabajar. Pasar nueve horas en el local haciendo como que todo está bien. Volver a casa. Sentir el mundo encima…Conectarme a Skype y que todo el resto se borre automática y momentáneamente. Dormir pensando en Skype para no aceptar la realidad hogareña. Repetir al día siguiente, de martes a sábado, todas las semanas.
Quiero vivir en domingo y en Skype, no en la vida real donde solamente unos minutos por día se soporta la realidad.


No quiero volver a sentir, necesito no volver a sentir. No quiero tener que lagrimear escribiendo, necesito mantener todo adentro. Y sacarlo en Skype o en domingo… Sólo que en esas dos ocasiones, nada malo sale, todo es perfecto y está bien, la vida es como debería ser siempre (por lo menos, la mayor parte del tiempo).
Pero ya está, ya me hicieron comenzar. Escribo de nuevo, siento de nuevo, pienso de nuevo… solamente quiero pensar en cosas buenas, y en cómo disimular las malas. Dicen por ahí que soy buena escribiendo, no me la creo; creo que vuelvo a ser la emo de 15 años que creí haber dejado atrás para siempre, creo que la escritura es tan positiva como negativa, creo que no sé qué creer ni qué hacer.
Creo que ayer fue domingo (son las 01:04 a.m., aunque sigo pensando en domingo), y fue perfecto. Pero ya es lunes, ya nada es perfecto.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Escribir, sentir, hacer

Escribo porque volviste a aparecer, porque te había matado y reviviste. Escribo porque me lo piden, porque dicen que soy buena y me hace bien. Escribo porque la historia no se puede borrar, y todo es verdad: volviste a aparecer y soy buena escribiendo (o eso creo).

Fue en un sueño donde te volví a ver, y no precisamente de una manera agradable. Apareciste, me hablaste, me hiciste mal y te fuiste; o al menos eso es lo que recuerdo, tal y como fue en la vida real. No, no fue así: en la vida real apareciste, me hablaste, me hiciste bien, fuiste mi amigo, y después de todo lo que pasó durante diez años, me hiciste mal y te fuiste. No necesito remover todo eso, el pasado no va a cambiar porque yo quiera, el hecho de que te haya matado mentalmente una y otra y otra vez va a seguir estando, pero no por eso vas a haber muerto en mis sueños, ni en la vida real. No quiero seguir con esto, necesito no seguir con esto, voy a volver a tener quince años si sigo escribiendo. Vos, para mí, estás muerto; y cuando tenga la chance, te voy a matar en la vida real, o por lo menos te voy a dejar tan herido que vas a tardar en recuperarte.
Escribir, tocar el violín, narrar, pintar, crear, ser algo en la vida haciendo algo que me haga feliz. No suena como algo que pueda pasarme. Por qué? Porque me frustro, porque siento que no sirvo, porque veo la nada que logro y pienso “para qué seguir esforzándome, si no sirve para nada?”. Por eso no escribo, no toco violín, no narro cuentos, no pinto, no creo absolutamente nada: mi última creación fueron las tapas de un libro que jamás llegó a terminarse por, justamente, mi falta de ánimo y desconfianza en lo que podía ser. “Sí, vamos a terminar el libro y va a ser un perfecto regalo de Navidad, así que nomás tengo que hacer uno o dos más, o mejorar alguno que ya tenga, y listo! Libro terminado, objetivo cumplido”. Esa ilusión llegó hasta pintar las tapas de color violáceo y cortarlas en tamaño A4, no más allá de eso. Por qué? Supongo que el hecho de tener que escribir para los demás hizo que se me fuera la motivación de escribir por y para mí misma. Escribía cuando me deprimía, cuando tenía un buen sueño, o sencillamente, me venía en gana; ahora trabajo, salgo, y solamente pienso en las cosas malas cada tanto, cuando me agarra un ataque nocturno.


Ahora ya no puedo, no me sale hacer nada. Lo único que me hace bien es estudiar Japonés, que aunque estoy totalmente segura de que jamás voy a poder ir a Japón, me pone contenta estudiarlo y aprenderlo; ya ni siquiera la esperanza de ir a Londres me motiva a ir a Inglés dos veces por semana (si total, hablar ya sé, y me hago entender con los angloparlantes). No tengo esperanza para nada, no creo tener un futuro, no me veo conquistando metas de aquí a cierta cantidad de años. Qué es lo que veo? Un trabajo mediocre de aquí a que me muera, porque sin estudios, no se llega a ningún lado… No?

sábado, 5 de octubre de 2013

You're back. Happy birthday

Pensé que no te iba a tener más, que nuestro contacto se iba a limitar a preguntarle “qué sabés de ella?” a otra persona, a mirarte el Twitter o el Blog sin poder decirte lo que pienso ni siento por vos. Pensé que iba a tener que hacer un escrito para tu cumpleaños, diciendo lo mucho que te extrañaba y toda la felicidad que te deseaba en tu vida; pero por suerte, nada de esto pasó. Volviste, sin que nadie te lo dijera, volviste a mí pidiéndome perdón por haberte ido, cuando era claro desde un principio que no había nada que perdonar. Volviste para traerme tranquilidad y alegría a las noches de aburrimiento, volviste para decirme que estás mejor y eso me pone mejor, volviste para no dejar que esto se muera para siempre. Volviste, y volvimos.
Hoy está empezando tu cumpleaños, no importa el número (te acordás que decíamos que para cierta edad íbamos a estar muertas? Bueno, mejor no contemos los años que tenemos, así seguimos acá como todos los días desde hace más de seis años). Estás cumpliendo un año más de haber salido del útero materno, y el primer aniversario del mejor cumpleaños que tuviste, habiéndolo compartido con una de tus bandas preferidas. No sé si es razón para festejar, porque festejar hay que hacerlo todos los días por seguir acá, resistiendo frente a las adversidades; pero de seguro es una buena excusa para dedicarte un escrito como la gente y como te lo merecés.

Siempre dije que te iba a esperar, y SIEMPRE te voy a esperar todo lo que necesites. Gracias por volver y por hacernos volver, que tengas un día como cualquier otro, pero diferente a los demás. Desde el 05-05-2007, y hasta que seamos espíritus flotantes, te amo amiga/hermana/sister del alma. Feliz cumpleaños.


Hace casi un año, la gorda cantaba esto en Costanera Sur, y lo único que hacia era pensar en vos, que estabas de otro lado del predio. Para mí, esta es tu canción, te dejo un pedacito
I'll miss the winter, a world of fragile things. 
 Look for me in the white forest, hiding in a hollow tree ♫

domingo, 29 de septiembre de 2013

Noche familiar. Bleh

“Vos consumiste algo anoche?  Sí, seguro, si está pasadísima”
“Tiene relaciones pasajeras hasta que se dan cuenta de lo mierda y manipuladora que es”
“Debe tener relaciones de un tiempito y nada más. O el que se la coge, o la que se la coge, promiscua que es”
“Vos estás enferma, aunque tengas 22 años voy a hacer que te internen a la fuerza”
“Te acordás cuando estaba con [ex], que parecía equilibrada?”
“Y vos cuánto ahorraste para comprar esta casa?” “Mucho” “Bueno, entonces no pretendas que habiendo trabajado menos de ocho meses me compre una casa y me vaya como vos querés” “No pretendo eso, pero si vas a vivir acá, vas a hacer todo con mis reglas”
“Ay, tanto sueño que tenía y ahora prende la computadora para ir a contarle a su grupito de cómo la maltrata la familia y que la compadezcan. Esas amistades de mierda que tiene, trolos drogadictos”

Qué lindo cómo se manejan los términos en mi casa. Ellos me gritan, yo les grito, entro en ataque como hace mucho (muchísimo) que no entraba, sigue todo por media hora o incluso más, nos escuchan hasta en China, mi garganta no da más, mi cabeza tampoco, y mi billetera no es lo tan grande como para irme a un hotel a dormir. La concha de dios, un día de estos van a aparecer muertos (no bueno, no tanto… Pero hay veces que daría, no?)

“Y ahora, como es MI casa, no va a usar MI internet”. Esto fue escrito a las 02:56 a.m. del domingo 29 (noche de sábado), publicado a esta hora por ser el primer acceso a la red posible después del episodio. Pretendo dejar rastro de mis emociones momentáneas, aunque ahora no piense lo mismo que pensaba durante el ataque, siempre considero importante escribir .

Mandar un mensaje a Chicago, ver fotos de Colonia, relajarme. Dormir. 03:17 a.m.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Guilledro II, y Recuerdos de Novela

“- No te olvides de mí - No me voy a olvidar - Sé feliz”… Farsantes, una vez más. Guillermo pidiéndole a Pedro que no lo olvide, después de decirle que no quiere verlo más y darle un abrazo que se sintió más allá de la pantalla.

Ahora, Pedro enganchadísimo, Guillermo distante y que se aleja, y la relación que se va a la mierda. Y yo soy Pedro, o por lo menos lo fui durante algún tiempo: enamorada (bah, "crusheada", que es aún peor) de alguien del mismo sexo, confundida sobre lo que mierda estaba pasando, viéndola casi todos los días, hablando, hasta una noche dormir en la misma cama sin que pasara nada, y pensando todo el día (y cuando digo “todo”, es casi literalmente al punto de ser insoportable) en ella y en verla y querer hablarle y en querer ver aunque sea sus fotos cuando no podía verla un tiempo y en tener un nudo permanente en el estómago y muchas veces en la garganta por esto. Y no quiero que el personaje pase por eso, porque me recuerda a lo que yo pasé, y no quiero recordar.
La vida es ahora, es lo que pasa hoy y el ayer no debería importar; pero importa. Importa porque me veo cada vez que estiro el brazo para agarrar algo, importa cuando veo fotos de ciertos momentos y/o personas, importa cuando me recriminan cómo soy en base a cómo fui, importa cuando llega la depresión por cualquier razón en cualquier momento porque se me cruzó un recuerdo enganchado con una canción, importa en todos y cada uno de los momentos que sigo viva. Pero tengo que aceptarlo: yo soy yo, soy mi pasado, presente, y futuro, soy lo que soy y lo que mejor me sale ser.

Hacía mucho que no me enganchaba tanto con una novela, espero que en un futuro pueda separar la ficción de la realidad. Por lo menos, me inspira a escribir, cosa que no hacía hace mucho; algo es algo. A mí nadie me dio fuerza, yo le mando la mía a (el personaje de) Pedro: no estás solo, aún desde el otro lado de la tele y aunque no existas en la realidad; nadie está solo, siempre hay alguien en una situación parecida dispuesto a hacerte sentir bien, solamente hay que saber encontrarlo.

Igual que en un escenario, finges tu dolor para vivir.




Ahora que lo releo, es muy parecida a la entrada de ayer. Quizás porque fue ayer, quizás porque yo soy la misma, quizás porque quiero decir una cosa y termino diciendo otra. No me gusta repetir, pero es lo que siento y lo que me sale. Hace mucho que no escribo, aunque sea más de lo mismo, me hace bien. Al que no le guste, que cierre la pestaña.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Guilledro, Anécdotas, y Otras Relaciones

Como para contextualizar: Farsantes es una novela de la tele, Guillermo y Pedro son los dos personajes principales que están encarando una “historia de amor” con conflictos, y el conjunto de los dos nombres es lo que las shippers (fanáticas de su historia) inventaron para hablar de la pareja. Ahora, a lo importante.
Toda la idea de este escrito viene de otro escrito (que pueden leer en http://esteesmiladobponele.blogspot.com.ar/2013/09/quiero-hablarles-de-algo-un-poco.html) basado en hechos de la novela (que se puede ver acá el video de la escena: http://www.eltrecetv.com.ar/farsantes/guillermo-y-pedro-se-besaron-por-primera-vez_063576). Suena complicado pero no, es bastante sencillo. Si ven las escenas (sobre todo en episodios anteriores), van a ver lo difícil que le resulta a Pedro (Benjamín Vicuña) avanzarle a Guillermo (Julio Chávez), porque es un hombre heterosexual, casado con una mujer que está esperando un hijo suyo; cómo puede ser que le pasen cosas con un hombre? Pedro no entiende qué le pasa, y obviamente, me llegó. Mucho.
Ya todos saben (y si no lo sabés, te estás enterando) que me atraen tanto chicas como chicos, pero obviamente que no siempre fue así: hubo una época en la que no entendía ni media situación lo que me estaba pasando. No voy a poner nombres, aunque a esta altura ya es irrelevante no creo que sea importante, pero mi mayor pensamiento era “che, qué mina linda. Y escucha tal banda, y se viste así y asá. Qué onda que no la puedo dejar de mirar? Basta nena, cortala, que te va a ver y después va a hablar”, y así. De hecho, finalmente esta chica terminó hablando de mí a mis espaldas, acusándome de torta (gay) frente al resto de la gente del curso (lo que fue una de las tantas razones para irme de ahí), para terminar encontrándola en la Marcha del Orgullo de hace unos años. En fin, dejando de lado la anécdota de “la primera”, la siguiente tampoco corrió buena suerte: una mina que jugaba con las personas, que me agarraba de la mano y me decía cosas lindas, para nunca jamás darme un beso o decirme “mirá, me pasa tal cosa” o no conmigo. No fueron experiencias muy lindas que digamos; agradezco al ambiente en el que me incluí, donde la homosexualidad era moneda corriente y nadie discriminaba a nadie por ser como era ni por gustarle lo que le gustara. Finalmente, varios años después del inicio de todo, una amiga se ofreció (o fue mutuo acuerdo, para el caso es lo mismo) a darme mi primer beso homosexual; la razón fue “mejor que lo hagas con alguien conocido y que te cae bien, a llegar a la desesperación y frustración de irte a cualquier lado y buscar alguien con tal de saber lo que es”. No era una mala idea, debo admitirlo. Pero, era necesario llegar a eso?

Habiendo hecho la introducción, la novela y mi vida se juntan en que Pedro tuvo a su Guillermo, alguien experimentado y de buen corazón, que no lo obligó ni apuró a nada, no lo discriminó por gustarle alguien del mismo sexo; yo no tuve a nadie a mi favor y tuve mucha gente en contra, me dijeron de todo y a la vez nada, porque el calla otorga, y lo que otorgaban era desprecio. No tuve una mano amiga que me dijera “es normal mami, no te preocupes porque así es como sos y no tenés porqué seguir a la corriente”, no creía que fuera lo suficientemente normal que me pase eso como para decirlo abiertamente, pensaba que estaba mal ser así y no hacer nada al respecto, esperar a que vengan a buscarme en vez de ir y decirle a esa chica lo que me pasaba. Tuve que esperar: esperar a encontrar un grupo que me entendiera, esperar a que mi familia hablase primero en secreto de “mis orientaciones” y después me dijera que tenía “problemas de personalidad” por lo que me pasaba, esperar a que una amiga me propusiera probar un beso con ella, esperar… Siempre esperar a los demás.
Y en el episodio de hoy, el casado confiesa haberse enamorado de otra persona (“me enamoré, y se llama Guillermo”, y el nudo en el estómago se hizo apretadísimo), pero esa otra persona no le da cabida, y lo entiendo perfectamente: tener un “crush” con una persona estando con otra. Lo entiendo, lo pasé, y es una mierda. Recordar es una mierda, saberme de una manera y que no me acepten es una mierda, querer hacer algo y no animarme es una mierda, sufrir las consecuencias de mis actos es una mierda. No quiero más, quiero tener una vida lo más normal posible y no identificarme con las partes malas de las novelas, los libros o las películas.



Fuerza Pedro, todos pasamos ese momento de confusión. Alegrate de tener a tu Guillermo, yo no lo tuve.
"No te olvides de mí", por la misma persona de la primera entrada del blog https://word.office.live.com/wv/WordView.aspx?FBsrc=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fdownload%2Ffile_preview.php%3Fid%3D160039020863798%26time%3D1378350684%26metadata&access_token=1393028192%3AAVLOYpFHrUX4bS87naukWM73vPpiSajMhFvZm-7nxvBQTg&title=no+te+olvides+de+mi.rtf

domingo, 21 de julio de 2013

Elegir la realidad

Escribirlo lo hace real, decirlo lo hace real. Y qué si no quiero que sea real? Y qué si solamente quiero que sea una ilusión que mi mente me jugó en ese momento? Puedo elegir que sea mentira, que no haya pasado y no haya sentido lo que sentí?
Díganme que sí, y nada de lo que pasó ayer me va a haber hecho mal a mí y a quién me acompaña. Déjenme que sea una mentira, así prefiero vivir


Hope is a desert running dry
Deep inside
You refuse to face the facts

domingo, 14 de julio de 2013

Abrigo Emocional

Leí lo que pusiste, aunque seguramente pretendías que no lo hiciera. No me importa, lo leí igual porque me importás y quería saber cómo estabas. Y algo supe, no todo lo que me gustaría, claro, pero algo es algo. Muero por preguntarte cosas, por contarte anécdotas, por tantas cosas daría lo que tengo encima.
Y sin embargo todo sigue igual.

Hace unos días, salí a cenar con un amigo, ese que siempre me da consejos sin siquiera darse cuenta, y sabés que me dijo? “La felicidad es como ese calorcito que tenés cuando apenas salís de tu casa: viste que te abrigás para salir y no tener frío? Bueno, esto es lo mismo: el frío te va a entrar igual, pero podés abrigarte lo suficiente como para que no te haga mal. No dejes que algo malo que te pase te arruine el día, no seas extremista, cuidá ese calor, ese cachito de felicidad que tenés siempre, y no dejes que cualquier cosa te afecte y te haga mal”. Y fue una analogía terriblemente sencilla, pero a la vez totalmente cierta. Creo que va a ser una de esas cosas, una de las tantas que me dijo a lo largo de este año y medio de conocernos, que voy a tomar como pilar para las cosas de todos los días, esas pequeñas cosas que pienso cuando estoy en determinadas situaciones y me ayudan a pasar el momento. Y ahora pienso en vos y necesito pasar el momento, estoy en remera en el medio de una nevada; pero ya voy a encontrar una campera, vos tenés esa campera que tanto busco, y hasta tanto me las arreglaré con un suéter que también me abrigue. Que el abrigo básico nunca falte, pero nunca está de más una prenda extra.

Voy a cuidar mi calor, vale la pena cuidarlo.

domingo, 16 de junio de 2013

Roja Tentación

Otra vez las fantasías, te fuiste y volvieron las imágenes imaginadas no tan irreales. Ver Sweeney Todd y amar la sangre artificial, ese hermoso rojo corriendo por los cuerpos de las personas muertas, o vivas que luego pasarán a mejor estado. Y la atracción, una vez más, hacia lo indebido.
Es el morbo, la idea de que sea lo incorrecto pero a la vez que sea tan hermoso y artístico… Querer hacerlo pero que la cordura se imponga a la insanía, una vez más, como hace ya más de un año. Eras mi razón de seguir el camino correcto, y ahora que te fuiste no sé si debo volver o no (no, claro que no debo volver, pero hay días que quisiera volver a intentarlo, sólo para demostrarme a mí misma que soy capaz de hacerlo y dejarlo; como una prueba a mi salud mental). No voy a volver, así como vos no vas a volver, y eso es lo que más me entristece: lo más importante que tenía en la vida, se esfumó igual que el vapor de un caño de escape en invierno. Pero hay una diferencia: el vapor desaparece, vos no.
Creo que en cierta forma es como la muerte misma debe sentirse, sólo que ahora seguís entre los vivos pero cometiste suicidio para conmigo. Estás viva y no te dejás ver, te mataste para que no te vea. Esto, es como ir al cementerio a hablarle a tu lápida: yo te hablo, pero no me escuchás porque no estás ahí. Si estuvieras muerta, te hablaría en cualquier momento del día y sabría que me estás escuchando, porque siempre lo dije, sos quien me cuida y me mantiene en este mundo; sabría que me escuchás porque estarías conmigo. Y ahora no: sé que no me escuchás porque no estás conmigo, le hablo a tu lápida, a tu tumba vacía de cuerpo y contenido. Le hablo a la nada misma.


Yo te voy a seguir esperando. Y sabés qué? Aunque no lo sepas, por vos, voy a mantener mi promesa, nuestra promesa. Aunque el rojo me llame, no le voy a atender.
 Te voy a esperar siempre.