domingo, 1 de enero de 2012

Crónica del 31-12-11

En la fiesta de anoche no tuve internet, y como no podía encerrarme a escuchar música en el baño o aescribir y llorar como hubiera hecho en mi casa, me dediqué aescribir en una nota en el iPod cada vez que me sentía mal. Mi hermano lo sabía: cuando le pedía el iPod debía dármelo para que yo no entrara en crisis y perjudicara todo (gracias por eso, sé que no entendés nada de lo que pasa por mi mente, pero te agradezco guardarme el aparato y dármelo sin preguntar porqué).
Éstas son las notas de toda la noche.


No tengo wifi y me estoy desesperando. Me acaban de preguntar por mi novio y aún haciendo bromas me hizo mierda. No lo soporto, me hace mal, me quiero ir a la mierda y no volver, quiero desaparecer de este lugar al que no pertenezco. Basta basta no lo soporto.
Ahora tengo que volver afuera y no quiero, tener que enfrentar todo de nuevo y no quiero, no quiero no quiero no quiero.
22:56

Acaban de hacer sesión de fotos, nietos, primos, tíos y demases; todos sacándose fotos....  Me di cuenta que aunque ahora me encante mi estilo emo, en un futuro lo voy a odiar y me di cuenta también de que voy a haber arruinado todas y cada una de las fotos en las que salí... Dios, quiero irme YA.
Sesión de fotos de mierda, y yo que quería pasar desapercibida...
23:19

Y una vez más, como hace varios años, refugio mi tristeza en la comida.
LA RE PUTA MADRE
23:22

Y ya son las doce, todos tienden a festejar y yo no puedo parar de pensar que es todo una terrible una hipocresía, que quiero morirme y no empezar un año que según algunos relojes ya empezó. No quiero nada, basta, no quiero más. 
Y tendré que salir a brindar, no me queda mucha opción que digamos...
Feliz? Año nuevo.
00:01

Ya pasó todo. Pasó el saludo, la gran pirotecnia y los abrazos honestos suyos y mi fría respuesta. 
Llame a la estu y charlamos. Me llamo Gaby y charlamos. Ellas dos me mantienen viva y hablar con ellas me hizo realmente mucho bien, ya no tengo tantas ganas de morir como antes :)
00:25

Y bueno, resumiendo... Me mandó un par de mensajes diciendo que tenía sueño y quería acostarse, pero lo importante es que me los mandó. Me dijo que de no haberse acostado me hubiera venido a buscar, y le dije que se acostara él que podía que yo estaba mejor de lo que pensaba... Y lo mejor es que no le mentí, no me siento tan mal como me imagine que podía llegar a estar :)
01:00

Prima María acaba de regalarnos una gomita con dos bolitas de colores... Fue uno de los mejores regalos que recibí este año, y ayudó a que esta noche sea menos deprimente de lo que me imaginaba :)
01:09

Llegó la novia de Juan y le dice "hola novio"... Me dieron ganas de llorar y debo contenerme. No quiero deprimirme, vengo bien y no quiero arruinarlo. Ayúdenme todos, aunque no conozcan mi problema pero ayúdenme a no caer. 
01:28

Charlamos con Gabriel sobre la bipolaridad... Excelente charla, nos saco del bajón momentáneo que nos genero la otra imagen que no quiero recordar porque me hace mal. Y sí, efectivamente es genética por parte de la madre; Mechi te ganamos xD
01:40

Y bueno... Fue menos peor de lo que nos imaginábamos...
Igual pienso dejar una marca de lo sucedido hoy, voy a hacer como que me lastimé con una copa rota y listo, para el trabajo va a ser creíble... Esto no puede quedar así, aunque ésta marca va a ser una señal de triunfo de la vida ante la muerte, de la familia de amigos frente a la familia legal, de mí frente a mí. Hoy gané la batalla; para ganar la guerra falta mucho, pero la batalla de hoy esta ganada.
Fin
04:16

sábado, 31 de diciembre de 2011

Tintura "rojo sangre"

No sé si ésta va a ser mi entrada de fin de año o no, sólo que me acabo de teñir el pelo y quiero contar la experiencia.

Tengo muchísimas capas de distintos colores: negro, rubio, rojo, naranja, mi castaño original... Pero hoy me decidí por un Rojo Fantasía, de esos que se van con los lavados. Por qué? Porque me gusta tener las raíces rojas y el resto rubio anaranjado: la tintura se fija más en las raíces, por lo que se lava menos y se nota mucho más que en los largos, que van a quedar como mi anterior coloración. A qué voy con todo esto? Qué sentido tiene que les dé una clase de coloración? A que en ésta sesión de tintura vi mi propia muerte.
Madre me tiñe el pelo, porque es demasiado largo y sola no puedo (claramente, nunca pude teñirme sola más que un par de mechas con decolorante). En un momento, luchando porque la tintura salga del frasco, se le vuelca gran parte del contenido en la pileta del baño. Ella ya venía haciendo bromas con que la tintura era color "rojo sangre", pero al ver las salpicaduras y las manchas sobre la blanca pileta, todo se me aceleró: imaginé que ese color "rojo sangre" era el "rojo color de mi sangre". Alguien dijo morbo? 100 puntos para quien lo haya pensado.
Luego de extender toda la tintura por todos los largos (la parte que no es raíces, por si alguien no conoce de coloración), vino la espera y luego el baño para sacar el exceso antes de darme una ducha final. En ese primer enjuague, vi que el color se salía muchísimo y el pelo se enredaba aún más, pero sabiendo algo de tintura se sabe que eso es normal. Me miro al espejo y había quedado genial. Me meto a bañar y mi cabeza empieza a chorrear (vale aclarar que el primer enjuague fue con la cabeza inclinada sobre la bañadera y ahora estaba parada abajo del chorro de agua), empieza a chorrear lo que mi mente interpreta como sangre real y verdadera. Me miro las manos, el pecho y las piernas llenas de "sangre", y me encanta la imagen, otra vez todo mi organismo se acelera y Morbo se hace presente. Qué hago? Lo aprovecho, claramente.
Con una mano llena de espuma de shampoo roja, hago una mano (valga la redundancia) chorreada hacia abajo sobre la cortina de plástico; con la otra mano, hago una huella de ano completa en uno de los azulejos; con el agua que chorrea por el resto del cuerpo, la miro y me imagino desangrándome; con el lago que se forma bajo mis pies invento que es mi sangre ya corrida; y así con cada parte del cuerpo teñida de rojo sangre, como Madre había dicho unos minutos atrás. Una vez más, la respuesta correcta es Morbo, otros cien puntos para quien lo pensó.

Sé que fue una experiencia tonta, ni una gota de sangre real se derramó y yo claramente no me desangré, pero aún así me entusiasma tener un panorama real de lo que siempre fue imaginario. Quiero decir, siempre que pensaba en mi suicidio lo imaginaba como algo artístico y hermoso, pero más allá de una vez que hice una sesión de fotos con pintura roja, nunca lo había sentido tan real.
Estoy enferma, lo sé, no necesitan repetírmelo... Pero me encanta que mis imaginaciones enfermizas se vuelva realidad.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Crisis pre-fin de año

Y sí, aquí nuevamente estoy. Estoy demasiado nerviosa/ansiosa/deprimida/enojada/whatever y cuando necesito descargame, escribo para no hacer cosas peores.

Me comunicaron hace cosa de media hora que voy a pasar fin de año con mis tíos de la provincia, que los veo una o dos veces por año con mucha suerte y no me llevo casi para nada bien. No son mala gente, pero al ser de zona norte tienen ciertos temas de conversación y parámetros de vida que alguien como yo no comparte ni entiende (sí, otra vez me quedo sola en un gran grupo de gente).
[Ya de por sí hace cosa de un mes vengo planeando no llegar al nuevo año, al que todos le ponen tantas esperanzas y tantos miedos (Hopes and Fears como diría Keane). No, no quiero que llegue un nuevo año con problemas viejos, mejor terminar el año viejo con los problemas viejos y no tener nada nuevo (in case you didn't notice, YES, I'm talking about fucking suicide)... Pero eso lo dejo para la entrada de mañana, que seguramente existirá y no les recomiendo que la lean porque van a querer matarse ustedes también.]
Volviendo al tema central: no quiero pasar fin de año con mis tíos y primos y demases de Zona Norte. Si tengo que viajar para allá, que sea para ver a la que vive en ese mismo barrio más cerca de la otra avenida, o al que vive más allá de la fábrica de autos al costado de la autopista; no quiero viajar una hora y pico (sí, porque todo el mundo va a viajar el 31 a la noche) para pasarla mal, es bastante simple.

Ahora tengo ganas de, a saber: ir al baño y llorar, ir al baño y cortar(me) algo, ir a alguna parte a romper cosas, escuchar música violenta (MSI, SOAD) y romper cosas, no ir a trabajar o ir y que no me traten mal... En fin, no sé qué carajo quiero hacer, sólo quiero ver a mi hermana o a la estúpida y que vayamos a comer algo por ahí para olvidarme un poco de todo esto que no quiero que pase pero es inevitable.
Y sí, sé que estoy escribiendo mal pero en momentos de nervios como éste no puedo pensar en poesía que no incluya violencia... Y la poesía violenta no es mi estilo, sory.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Navidad 2011

Bueno, esta entrada debería haberla hecho ayer a la noche, pero dado que me obligaron a ir a la cena familiar de ayer y el almuerzo de hoy la hago ahora.

Desde el principio dije que no quería participar de la Navidad, por diversas razones; pero no me creyeron. Anoche tipo 21:30 entré en crisis y empecé a gritar para que no me obligaran a ir a una cena que me parece totalmente superficial y "careta", para usar un término cotidiano. Me acuerdo que una de las frases más fuertes que dije fue "vos me hacés ir, y esto es lo que va a pasar: la abuela me va a preguntar cuándo me mudo con él y cuando le diga la verdad ella se va a morir de la tristeza en la casa y yo me voy a tirar del balcón en ese mismo momento. Evitate eso y dejame quedarme acá"; y otra, cuando ya me habían convencido de ir al decirle a mi abuela que no me hable de "ese tema": "bueno, yo me voy a bañar porque con este pelo no salgo. Ah, y sabés qué? Porqué no viene alguien a vigilarme a la ducha, según ustedes una suicida puede estar en peligro y nunca hay que dejarla sola, no?"... Fuerte. De hecho en la ducha deberían haberme vigilado porque usé lo primero que encontré a mi alcance para destruirme: el pico de un frasco de crema en las piernas, elemento nuevo en lugar nuevo.
Me vestí bien a mi estilo: pantalón campana de vestir negro con tiradores caídos a los costados, cinturón flojo, remera con aureolas metálicas en el cuello y el corset abajo para parecer más flaca, mucha sombra azul en los ojos y un moño en el pelo. No iba a dejar que eso también me lo sacaran: si iba a ir, iba a hacerlo a mi estilo y en mi protesta.

Llegué a la cena, tarde claramente, junto con mi padre, los dos colgados: una enferma y su cuidador. No quería ver a nadie, dilaté el saludo lo más posible porque no quería estar ni hablar con nadie esa noche, simplemente quería estar en mi casa llorando y escribiendo antes de irme a dormir temprano.
En fin, llegamos y debí saludar a todos con una sonrisa bastante mal fingida.
Mi actuación fue horriblemente pésima, ni yo me la hubiera creído: era obvio que llegaba tarde y muy maquillada por una razón que nadie se atrevió a mencionar, estaba sentada retraída hablando sólo con mi primo metalero sobre música, y haciendo chistes forzados y tontos como para que los demás escucharan mi voz y dijeran "no está muerta". No quería hablar con nadie, es simple. Hasta que hubo un click.
Se me ocurrió abrir Facebook desde el móvil y me encuentro con un mensaje suyo: me había saludado para Navidad! No podía creer lo que estaba viendo, una alegría del tamaño del edificio me inundó y mi noche se volvió mucho más brillante. Habremos hablado por una hora más o menos (todo por Facebook, claro) y luego me dijo que tenía mucho sueño y quería irse a dormir. Le rogué que se quedara más tiempo, no quería perder oportunidad de hablarle, pero ya no daba más y le di permiso de irse a dormir; sin antes despedirme con un "Gracias por esta charla <3". No podía no agradecerle la alegría que estaba sintiendo, era toda suya y de nadie más!
Terminó la charla, la gente empezó a estar zombie a eso de las tres de la mañana, tipo cuatro se fueron mi abuela y mis tíos y primos, y madre y yo nos quedamos solas en lo de mis abuelos esperando que mi padre volviera de llevar a su madre a su casa para irnos a la nuestra. A las cinco recién logré apoyar mi cabeza en la almohada y morir del mundo real para pasar al de los sueños, donde la avenida de la esquina de mi casa tenía bicisenda y podía andar sin peligro. Claro que antes de cambiar de mundo le dije a mis peluches "nos habló, nos habló! Hoy nos vamos a dormir contentos" y a nuestra foto un enorme "Gracias!"

Hoy, 25 de diciembre de 2011, tuvimos el tradicional almuerzo de Navidad, esta vez en casa de mis tíos con parrilla. Llegamos y ya estaban todos: mis abuelos, los dueños de casa, y la familia del sur. No es que tenga mala relación con ellos, sino que por lo poco que nos vemos y la falta de contacto no tenemos casi nada en común. Mi prima es muy femenina en el sentido humor, ropa, amigas, salidas, etc., por lo que no la soporto demasiado; es buena mina, es divina, pero llega un momento que me satura. Con mi tía hubo una época que nos mandábamos mails casi todos los días, pero eso se fue cortando y fuimos de a poco perdiendo contacto; justo en la tarde de ayer me leí todo el libro F.I.L.O.S. y la protagonista tiene una relación muy parecida con su tía, lo que me puso mal por ella y le pedí perdón por eso. Mi tío trabaja acá y mi primo vino el año pasado a estudiar, así que con ellos tengo una relación relativamente fluida.
Comimos, charlamos, bromeamos, y demás "mos" durante toda la tarde. A decir verdad, fue una mejor experiencia de la que me hubiera imaginado para la Navidad.

El tema regalos no quiero ni tocarlo: un shampoo y acondicionador, dos bandanas, un gato para poner anillos, una caja de Bon-O-Bon para compartir con mi hermano, y un miniset para arreglarse las uñas en cualquier lado... Con el primero me están dando una señal de que debo cuidar mi pelo (más todavía?!), con el segundo demuestran que no me conocen porque no uso bandanas, con el tercero demuestran que tampoco me conocen ya que no uso anillos y hace un par de navidades me dieron uno casi igual, con el cuarto me dijeron que coma de todo sin importar la dieta, y el quinto fue el único que me hizo sonreír un poco al verlo. Ni un disco, ni un libro, ni un vale por algo que quisiera, ni un frío billete, ni siquiera un paquete de chicles de menta... You don't know me at all, people.


Y así, pasadas las nueve de la noche de este día 25, termina mi Navidad de este año.
Espero que su festejo haya sido más placentero que el mío. Feliz Navidad para los religiosos y Feliz Papá Noel para los consumistas.