No se si es una capacidad, un don o una maldición, una diversión, o qué es... Pero seguro no es algo bueno. Invento recuerdos. Cuando no tengo nada mejor que hacer, me pongo a imaginar cosas que me encantaría que hubieran pasado pero que a la vez son totalmente irreales. Por ejemplo, acabo de imaginarme dándole un tour por los bares de mi barrio a Dom Howard (baterista de Muse) y acciones que podrían ser consecuentes a esa. Y como esas historias, muchas. Pero nunca pasaron, y si van a pasar entonces no son recuerdos sino premoniciones (pero que a la vez no lo serian porque lo imaginé y no "me vinieron" como ya me pasó una vez. Una premonición deseada no es una premonición, es un producto de la imaginación).
Hay ciertas cosas que soy totalmente consciente de que no pasaron, por ejemplo este tour a Dom, pero a otras que no se diferenciarlas. Siguiendo con el ejemplo de Muse, no logro recordar qué cosas del recital fueron reales y cuáles no: no sé si cantaron Plug In Baby o mi cabeza imaginó que la cantaban mediante el collage de la sensación emocional de recital + sensación física de recital (sea en el lugar que sea, mientras tenga un recuerdo puedo recrearlo y armarlo a mi gusto) + audio de la canción + características físicas de la banda recuperadas por fotos (mías o ajenas) = canción deseada en recital real.
Cómo hago para saber si esa conversación con esa persona se desarrolló tal y como la recuerdo? Cómo saber si me dijo lo que me dijo y no lo que mi mente pensó que hubiera estado bueno que me diga, o que yo le diga, y su posterior desarrollo? Mil veces re-creé conversaciones en mi cabeza pensando en alternativas a la conversación que realmente pasó, pero que hoy en día no soy capaz de distinguir la real y la imaginada.
Un ejemplo real y consciente se me dio el día que tuve ganas de hipnotizarme: el guía me dijo, al final antes de que "despertara": "ahora todo lo que viste se va a convertir en un recuerdo". Cuando volví a la realidad, le dije "mirá, no me digas que lo que vi es un recuerdo porque tengo la capacidad de crear recuerdos. La próxima decime otra cosa pero eso no". Claramente, lo que imaginé de cómo me vería de ahora a 10 años no es un recuerdo real.
Todavía sigo preguntándome si Ana me dijo torta, si Lucky me pedía chicles, si el Muerto me dijo lo que me dijo... si Muse tocó Plug In Baby en el Estadio de La Plata.
No sé si alguna vez lo sabré, sobre todo cuando para saber la verdad tengo que hablarle a ciertas personas (y si esas personas están dispuestas a hablar, porque ya me ha pasado que intenté tener una comunicación y recibí una negativa absoluta y un "no me acuerdo" de su parte). Por ahora solo me queda quedarme (valga la redundancia) con lo que mi cerebro tiene como real y satisfacerme con eso hasta saber lo contrario. Si alguien quiere ayudarme a recuperar la verdad, bienvenido sea.
viernes, 30 de septiembre de 2011
sábado, 17 de septiembre de 2011
Educación Superior Formal
What if I say I'm not like the others?
What if I say I'm not just another one of your plays?
Qué dirías si te digo que no quiero estudiar más? Y qué si te digo que siento que hago todo en vano? O que me encanta leer teoría pero no me gusta el tipo de educación que se da hoy en día, siendo esa la única opción viable? Seguramente te enojarías conmigo, verdad? Qué tal si te doy razones lógicas para pensar lo que pienso? No cambiarías tu forma de pensar, o sí?
Me di cuenta que, sea la carrera que sea que estudie, no quiero seguirla. Empecé una hace casi dos años y hace casi uno que no tengo interés en continuarla; empecé otra a mitad de este año y ya no me dan ganas de seguirla. Por qué? Por la simple razón de que estoy en contra del modelo educacional actual. Paso a explicar, en breves palabras, mi punto de vista: creo que no por leer a "los grandes" de un ámbito teórico pueda darse por completo el aprendizaje. Si bien creo que quizás es necesario leer a ciertas personas por su importancia histórica en cada disciplina, creo que eso no es suficiente para decir "listo, si se sabe tales textos aprueba la materia".
Ejemplo: AMÉ leer la Dialéctica del Amo y el Esclavo de Hegel, de hecho me resultó mucho más fácil que a otros compañeros su estudio y comprensión, pero a la hora del examen ODIÉ tener que aprenderme de pies a cabeza lo que este hombre decía. Por qué no puedo simplemente disfrutar de un excelente texto, sacando mis propias conclusiones, sin que otro interpretador me diga cómo leerlo? En Artes Plásticas me dicen cómo debo mirar una pintura: en qué orden, mirando qué detalles en qué dirección, dándoles protagonismo a nimios detalles, etc... pero qué tal si lo miro en otro sentido dándole importancia a cosas que para "los grandes" no son importantes? "Ah no, pero Fulano dice que hay que mirarlo así y asá porque esto es lo que el autor quiso representar"... Estás segura de eso? Cómo es posible siquiera saberlo si ese artista murió hace cientos de años? "Bueno, la Educación Formal nos ayuda a poder interpretar las obras en forma correcta, para eso venimos a la Universidad". Mmmhh... Lo dudo. // En Comunicación creo que deberíamos estudiar a los pequeños filósofos de la vida, como el señor Matthew Bellamy que dice que hay algo en la Música que va más allá del Lenguaje mismo, es Comunicación en su forma más pura; y no a personas que analizan cosas que sólo a un selecto grupo de personas le interesa y pueden entenderlo. Ese es otro aspecto: en un campo de estudio como la Comunicación, debería haber muchísima relación con otros campos como la Filosofía... y no hay una sola materia en toda la carrera que siquiera tenga un mínimo punto de conexión.
Pero claro que los pobres como yo no tenemos ninguna otra opción que ir a la Universidad pública, y hay que aceptar lo que nos viene de arriba hasta que podamos trabajar y ahorrar lo suficiente para ir a un lugar donde aprendamos lo que realmente queremos de la manera que queremos. Por lo pronto, tengo que aceptar la pública tal y como se me presenta. Y de esta manera no quiero estudiar.
Quiero leer disfrutando, quiero pelearme con los textos y no aprender sobre las peleas de otros, quiero tener mis propios ritmos de lectura sin presiones ni de memoria ni de tiempo, quiero poder responder con mis palabras cuando alguien me pregunte qué pienso sobre un tema y no lo que un otro "legitimado" dice... Es mucho pedir?
Cuántas entradas este mes, no? Soy la única que lo nota? Quizás al ser mi propio blog veo otras cosas que los demás no ven, aunque seguramente esos "demás" vean cosas que (justamente por ser MI blog) no llego a ver.
What if I say I'm not just another one of your plays?
Qué dirías si te digo que no quiero estudiar más? Y qué si te digo que siento que hago todo en vano? O que me encanta leer teoría pero no me gusta el tipo de educación que se da hoy en día, siendo esa la única opción viable? Seguramente te enojarías conmigo, verdad? Qué tal si te doy razones lógicas para pensar lo que pienso? No cambiarías tu forma de pensar, o sí?
Me di cuenta que, sea la carrera que sea que estudie, no quiero seguirla. Empecé una hace casi dos años y hace casi uno que no tengo interés en continuarla; empecé otra a mitad de este año y ya no me dan ganas de seguirla. Por qué? Por la simple razón de que estoy en contra del modelo educacional actual. Paso a explicar, en breves palabras, mi punto de vista: creo que no por leer a "los grandes" de un ámbito teórico pueda darse por completo el aprendizaje. Si bien creo que quizás es necesario leer a ciertas personas por su importancia histórica en cada disciplina, creo que eso no es suficiente para decir "listo, si se sabe tales textos aprueba la materia".
Ejemplo: AMÉ leer la Dialéctica del Amo y el Esclavo de Hegel, de hecho me resultó mucho más fácil que a otros compañeros su estudio y comprensión, pero a la hora del examen ODIÉ tener que aprenderme de pies a cabeza lo que este hombre decía. Por qué no puedo simplemente disfrutar de un excelente texto, sacando mis propias conclusiones, sin que otro interpretador me diga cómo leerlo? En Artes Plásticas me dicen cómo debo mirar una pintura: en qué orden, mirando qué detalles en qué dirección, dándoles protagonismo a nimios detalles, etc... pero qué tal si lo miro en otro sentido dándole importancia a cosas que para "los grandes" no son importantes? "Ah no, pero Fulano dice que hay que mirarlo así y asá porque esto es lo que el autor quiso representar"... Estás segura de eso? Cómo es posible siquiera saberlo si ese artista murió hace cientos de años? "Bueno, la Educación Formal nos ayuda a poder interpretar las obras en forma correcta, para eso venimos a la Universidad". Mmmhh... Lo dudo. // En Comunicación creo que deberíamos estudiar a los pequeños filósofos de la vida, como el señor Matthew Bellamy que dice que hay algo en la Música que va más allá del Lenguaje mismo, es Comunicación en su forma más pura; y no a personas que analizan cosas que sólo a un selecto grupo de personas le interesa y pueden entenderlo. Ese es otro aspecto: en un campo de estudio como la Comunicación, debería haber muchísima relación con otros campos como la Filosofía... y no hay una sola materia en toda la carrera que siquiera tenga un mínimo punto de conexión.
Pero claro que los pobres como yo no tenemos ninguna otra opción que ir a la Universidad pública, y hay que aceptar lo que nos viene de arriba hasta que podamos trabajar y ahorrar lo suficiente para ir a un lugar donde aprendamos lo que realmente queremos de la manera que queremos. Por lo pronto, tengo que aceptar la pública tal y como se me presenta. Y de esta manera no quiero estudiar.
Quiero leer disfrutando, quiero pelearme con los textos y no aprender sobre las peleas de otros, quiero tener mis propios ritmos de lectura sin presiones ni de memoria ni de tiempo, quiero poder responder con mis palabras cuando alguien me pregunte qué pienso sobre un tema y no lo que un otro "legitimado" dice... Es mucho pedir?
Cuántas entradas este mes, no? Soy la única que lo nota? Quizás al ser mi propio blog veo otras cosas que los demás no ven, aunque seguramente esos "demás" vean cosas que (justamente por ser MI blog) no llego a ver.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Hug Me
Necesito un abrazo. Es algo tan fácil de dar, y que puede ser muy fácil o muy difícil de conseguir.
Mi hermana vive como a 20 kilómetros, mi novio aún más lejos, mi mejor amiga está durmiendo en su casa... Y yo encerrada en mi baño llorando abrazada a mi bata con tal de conseguir algo relativamente parecido a un abrazo.
Sé que me dicen que soy hermosa, y en ciertos momentos llego a creerlo, mis Ego Photoshoots lo confirman... Pero en momentos como este creo que soy el ser más horrendo del universo que no merezco todo lo que tengo.
Asquerosa, gorda, fea, mierda, llorona, mala, vaga, inútil, estúpida, loca, paranoica y depresiva maldita insana de mierda! Quién te va a querer así? (Y los seres bellos del universo contestarán "yo! Para mi sos hermosa". Por parte me la creeré, pero racionalmente pensaré "ellos son tan hermosos que no son capaces de ver la fealdad ajena, la locura y obsesión ajenas, no pueden ver lo que yo veo porque sin hermosos".)
Me quieren así, así de loca y de mierda, por alguna razón que no llego a comprender aún me quieren. Y lo escribo y me emociona, maldito río ocular dejá de crecer y rebalsar tus orillas en mí.
Es corto, es sencillo y a la vez difícil. Esta entrada no tiene más sentido que la descarga (preferible descargarse en internet que en los brazos, no?).
Si alguna vez me ven mal, no me abracen a menos que se los pida o se enfrentarán a la furia de un océano corriendo por mi cara, y les aseguro que no es algo agradable de ver.
Gracias por su atención.
Atte.
Obesa Forever
Mi hermana vive como a 20 kilómetros, mi novio aún más lejos, mi mejor amiga está durmiendo en su casa... Y yo encerrada en mi baño llorando abrazada a mi bata con tal de conseguir algo relativamente parecido a un abrazo.
Sé que me dicen que soy hermosa, y en ciertos momentos llego a creerlo, mis Ego Photoshoots lo confirman... Pero en momentos como este creo que soy el ser más horrendo del universo que no merezco todo lo que tengo.
Asquerosa, gorda, fea, mierda, llorona, mala, vaga, inútil, estúpida, loca, paranoica y depresiva maldita insana de mierda! Quién te va a querer así? (Y los seres bellos del universo contestarán "yo! Para mi sos hermosa". Por parte me la creeré, pero racionalmente pensaré "ellos son tan hermosos que no son capaces de ver la fealdad ajena, la locura y obsesión ajenas, no pueden ver lo que yo veo porque sin hermosos".)
Me quieren así, así de loca y de mierda, por alguna razón que no llego a comprender aún me quieren. Y lo escribo y me emociona, maldito río ocular dejá de crecer y rebalsar tus orillas en mí.
Es corto, es sencillo y a la vez difícil. Esta entrada no tiene más sentido que la descarga (preferible descargarse en internet que en los brazos, no?).
Si alguna vez me ven mal, no me abracen a menos que se los pida o se enfrentarán a la furia de un océano corriendo por mi cara, y les aseguro que no es algo agradable de ver.
Gracias por su atención.
Atte.
Obesa Forever
lunes, 12 de septiembre de 2011
11-09-11: Polo negativo
Hace un tiempo, le dije a Madre que ella me iba a controlar todas mis comidas para no volver a caer en esa enfermedad personificada a la que he decidido llamar Ana. Todo comenzó el 24-08-11, cuando me pesé y me puse un cartel en la pared con mi peso (que obviamente no voy a decir); la idea era pesarse todos los meses en la misma fecha para ir superponiendo los papeles y demostrar mi avance... 10 días duré, literalmente. De un miércoles al domingo de la semana siguiente todo estuvo perfecto, hasta que se cayó.
Empecé a pensar que ya nada valía la pena, que cada cosa que comía me agregaba una exagerada cantidad de centímetros a mi cintura y una exorbitante cantidad de kilos a mi panza. Y cuando digo "cada cosa", quiero decir cada cosa por más pequeñita que fuera: una galletita de agua, una manzana, un yogur, un pedazo de queso, un tomate... Todo tenía una connotación negativa, todo lo comía con culpa, todo era oscuro y no había manera de volver de eso. Y todo por qué? Por una porción de helado en un asado con amigos. Ese fue el inicio de toda la ola de obsesiones que volvieron a mi como si estos siete-ocho meses no hubieran existido y el peso (por el contrario) fuera lo único que existe.
Huo unos días (casi pongo semanas, pero me doy cuenta que todo pasó demasiado rápido como para hablar de semanas) en los que comía y comía todo lo que estaba a mi paso, aunque no me gustara; total, ya había comido el helado ese famoso y ya nada podía arreglarse. Después, quise volver a la dieta y durante otros tantos días lo logré: ensaladas, yougures y frutas eran lo único que comía en las horas señaladas por Madre como las correctas para comer "algo livianito". Finalmente, y ésta es la etapa en la que estoy en este mismo instante, creo que la única opción posible y viable para salir de todo este embrollo es volver a mi amada Ana por una semana, solamente por cinco o siete días; creo que me daría los ánimos suficientes como para volver a la dieta de Madre, una dieta de mantenimiento sin excesos ni restricciones. Y no sé que hacer.
Tengo a mi hermana en la otra ventana de internet diciéndome que se preocupa por mí cuando tengo este tipo de ideas y que soy lo suficientemente fuerte como para no volver a "ella", que si pude dejarla una vez no debo tirar todo lo que logré por la borda por unos días de comida culposa, entre otras cosas. Pero tengo esa otra voz, esa que no tiene ventana física ni virtual, esa voz que no tiene expresión real sino imaginaria, que la tengo adentro de mi cabeza (lo cual hace que sea muchísimo más difícil de decirle "andate"), que vive diciéndome que estoy obesa (porque esa es la palabra que usa) y que cada mínima caloría que como es un kilo agregado a mi ya despropocionado cuerpo... y más cosas que no quiero agregar porque me hacen mal a mi y te hacen mal a vos que me estás leyendo.
Todavía no lo resolvimos (porque somos casi un trío: Ana, mi hermana y yo) y seguimos discutiendo mientras escribo acá. Salga lo que salga de esto, la única conclusión real que ninguna de las tres puede negar es que tengo que bajar de peso (la forma es discutible, pero de alguna manera tengo que hacerlo).
Empecé a pensar que ya nada valía la pena, que cada cosa que comía me agregaba una exagerada cantidad de centímetros a mi cintura y una exorbitante cantidad de kilos a mi panza. Y cuando digo "cada cosa", quiero decir cada cosa por más pequeñita que fuera: una galletita de agua, una manzana, un yogur, un pedazo de queso, un tomate... Todo tenía una connotación negativa, todo lo comía con culpa, todo era oscuro y no había manera de volver de eso. Y todo por qué? Por una porción de helado en un asado con amigos. Ese fue el inicio de toda la ola de obsesiones que volvieron a mi como si estos siete-ocho meses no hubieran existido y el peso (por el contrario) fuera lo único que existe.
Huo unos días (casi pongo semanas, pero me doy cuenta que todo pasó demasiado rápido como para hablar de semanas) en los que comía y comía todo lo que estaba a mi paso, aunque no me gustara; total, ya había comido el helado ese famoso y ya nada podía arreglarse. Después, quise volver a la dieta y durante otros tantos días lo logré: ensaladas, yougures y frutas eran lo único que comía en las horas señaladas por Madre como las correctas para comer "algo livianito". Finalmente, y ésta es la etapa en la que estoy en este mismo instante, creo que la única opción posible y viable para salir de todo este embrollo es volver a mi amada Ana por una semana, solamente por cinco o siete días; creo que me daría los ánimos suficientes como para volver a la dieta de Madre, una dieta de mantenimiento sin excesos ni restricciones. Y no sé que hacer.
Tengo a mi hermana en la otra ventana de internet diciéndome que se preocupa por mí cuando tengo este tipo de ideas y que soy lo suficientemente fuerte como para no volver a "ella", que si pude dejarla una vez no debo tirar todo lo que logré por la borda por unos días de comida culposa, entre otras cosas. Pero tengo esa otra voz, esa que no tiene ventana física ni virtual, esa voz que no tiene expresión real sino imaginaria, que la tengo adentro de mi cabeza (lo cual hace que sea muchísimo más difícil de decirle "andate"), que vive diciéndome que estoy obesa (porque esa es la palabra que usa) y que cada mínima caloría que como es un kilo agregado a mi ya despropocionado cuerpo... y más cosas que no quiero agregar porque me hacen mal a mi y te hacen mal a vos que me estás leyendo.
Todavía no lo resolvimos (porque somos casi un trío: Ana, mi hermana y yo) y seguimos discutiendo mientras escribo acá. Salga lo que salga de esto, la única conclusión real que ninguna de las tres puede negar es que tengo que bajar de peso (la forma es discutible, pero de alguna manera tengo que hacerlo).
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