Suena estúpido, lo sé, pero de verdad cada cosa nueva que escucho sobre alguien me dice que mi inteligencia es mínima en cuanto a conocimientos formales. El ejemplo de hoy: mi hermano de secundario sabe más de música que yo que estoy en la carrera. Podrán decir que él eligió Música en vez de Plástica (como hice yo en su momento), podrán decir que recién empiezo la carrera, podrán decir muchas cosas pero me siento mínima como la letra en la que estoy escribiendo para que nadie pueda ver ni de lejos lo que estoy haciendo.
La cosa fue así:
Madre: y con Música cómo venís?
Hermano: bien, esta semana presentamos un trabajo con los chicos y ya todos sabemos qué tocar.
Madre: ah bárbaro! Y vos qué vas a tocar?
Hermano: el teclado
Madre: ah bien...
Yo: wait... el teclado? Vos sabés tocar el teclado?
Hermano: sí algo, es re simple...
Yo: simple?...
Hermano: sí...
Madre: y sí, es tocar las teclas nada más, aparte no debe ser ninguna sinfonía...
Hermano: claro. Igual hay que componer algo, pero ya lo tenemos todo hecho. En mi grupo hay alguien que toca el violín, alguien que toca la guitarra, y otro más
Yo: ven lo que digo? Mi vida es una mierda...
Madre y Hermano: pff... Sigamos con lo nuestro
Entienden lo que es eso, lo que significa para mí? El hecho de que mi hermano sepa tocar el teclado (bah, sepa tocar es un decir, pero puede tocarlo) así de la nada para un trabajo práctico y yo que hice un año de violín no puedo componer absolutamente nada fuera de mi cabeza me mata por dentro. Me metí a esta carrera porque amo la Música, escribí un manifiesto sobre lo que siento cuando escucho algo, hago mi mejor esfuerzo para que me vaya bien... Y me sale con esto?!
Quise hacer canto lírico desde los 15 años. En su momento no me dejaron para que le dé bola al secundario, y ahora que controlo mi tiempo y mis estudios no tengo ni plata ni tiempo para hacerlo.
Quise tocar un instrumento desde que le encontré significado real a la Música, y una vez que pude hacerlo durante un año, al siguiente no pude seguir pagándolo y perdí toda práctica por falta de tiempo en casa.
Quise ir a una escuela de Música pública, ya que el gran problema era el dinero, y resulta que las escuelas gratuitas que conozco son solamente para chicos.
Quise entrar a un terciario privado con beca parcial y no tengo el talento necesario para calificar para una beca.
Quise entrar a un conservatorio universitario de Música, por ser público y de excelencia, pero hasta el año que viene no hay ingreso porque todas las materias son anuales.
Entré a una carrera que poco tiene que ver con la práctica musical pero por lo menos está remotamente relacionada con lo que me interesa... Y mi hermano aprendió a tocar el teclado para un trabajo práctico del secundario.
Creo que está claro porqué me siento una miniatura con respecto a... bueno, todo el mundo, no?
Everyone else can watch as their dreams untie
So why can't I ♫
sábado, 29 de octubre de 2011
jueves, 27 de octubre de 2011
Rutina diaria
Irse a dormir con cinta en el brazo. Abrazar un peluche con culpa de que vea la cinta. Dormirse y soñar con algo que genera ganas de volver a dibujarse líneas. Despertarse y sacarse la cinta enrojecida. Bañarse y que el brazo arda. Ponerse la ropa y que la manga pique. Vivir la cotidianidad con dolor, picazón, miedo de que haga calor, y ganas de hacerse líneas hasta morirse. Fingir frente al mundo que todo está bien para no generar preguntas indeseadas. Llegar a la noche sin saber cómo y (con suerte) hablar sobre lo crappy que fue el día con alguien. Hacerse varias líneas nuevas. Ponerse cinta nueva. Y el círculo vuelve a empezar, así todos los días.
Welcome to my life.
Welcome to my life.
viernes, 21 de octubre de 2011
Miedo a lo (des)conocido
Qué sentí? Miedo, culpa, terror, depresión, paranoia, nervios, rapidez, desentendimiento y desconocimiento, entre otras cosas.
Qué hice para sentir esto? Me mandé una cagada con la vieja hoja de saca puntas.
Qué pasó para hacer lo que me hizo sentir eso? Muy largo de explicar.
Pero fue extraño, sobre todo en mí, tener miedo de ver lo que había hecho. Normalmente, cuando estoy deprimida y quiero evitar caer en lo que hoy caí, miro imágenes y fotos reales para no hacerlo; como una suerte de descarga virtual que ayuda a mi mente a liberar la presión que tiene adentro y quiere sacar, pero no la dejo.
Siempre, desde que lo hago, mi frase de cabecera es "el cuerpo es un reflejo del alma", lo que significa que un cuerpo herido representa un alma herida, en pena, rota y despedazada, o simplemente triste, dependiendo del hecho desencadenante y de la profundidad de la descarga (si no entendiste la metáfora pensala un poquito y te va a salir, no es necesario haber hecho lo que yo hice para captar la esencia de la frase). Hoy, mi cuerpo es el reflejo de un alma desesperada, con miedo, triste y desorientada en su realidad, perdida en lo que se le presenta sin saber cómo diablos reaccionar con la verdad, con terror de afrontar las opiniones de los demás, callada por miedo y callada por experiencia, distraída para no volver a caer y distraída para que el mundo no sepa que está rota. Un alma que no sabe manejar su realidad, pero sin embargo lo hace de la manera que le sale para poder seguir con su vida, como pueda pero de alguna manera seguir para no caer.
Tengo cinta con papel de cocina que me da miedo sacar, tengo líneas que me da miedo mirar, tengo una campera puesta que me da miedo sacar, tengo una realidad que me da miedo ver. Tengo miedo a lo real, no debería acaso tenerle miedo a lo imaginario, a eso que puede hacer zozobrar mi racionalidad? Pues debería, pero en vez de eso, temo a lo real.
Y hoy no puedo darle a esta entrada un párrafo de cierre, porque nada de esto está cerrado: la realidad volverá en cuanto termine de escribir (incluso tuvo apariciones mientras estaba escribiendo), el miedo me abarcará mañana otra vez y ese rojo no se irá hasta dentro de bastante tiempo (con suerte serán unas pocas semanas)... Pero mi alma seguirá distrayendo al cuerpo para desviar al mirada de ese color atrayente y concentrarla en lo que la vida le sigue dando. Porque, lo quiera o no, la vida continúa.
Show must go on.
A universe is trapped inside a tear,
It resonates the core,
Creates unnatural laws,
Replaces love and happiness with fear
♫
Qué hice para sentir esto? Me mandé una cagada con la vieja hoja de saca puntas.
Qué pasó para hacer lo que me hizo sentir eso? Muy largo de explicar.
Pero fue extraño, sobre todo en mí, tener miedo de ver lo que había hecho. Normalmente, cuando estoy deprimida y quiero evitar caer en lo que hoy caí, miro imágenes y fotos reales para no hacerlo; como una suerte de descarga virtual que ayuda a mi mente a liberar la presión que tiene adentro y quiere sacar, pero no la dejo.
Siempre, desde que lo hago, mi frase de cabecera es "el cuerpo es un reflejo del alma", lo que significa que un cuerpo herido representa un alma herida, en pena, rota y despedazada, o simplemente triste, dependiendo del hecho desencadenante y de la profundidad de la descarga (si no entendiste la metáfora pensala un poquito y te va a salir, no es necesario haber hecho lo que yo hice para captar la esencia de la frase). Hoy, mi cuerpo es el reflejo de un alma desesperada, con miedo, triste y desorientada en su realidad, perdida en lo que se le presenta sin saber cómo diablos reaccionar con la verdad, con terror de afrontar las opiniones de los demás, callada por miedo y callada por experiencia, distraída para no volver a caer y distraída para que el mundo no sepa que está rota. Un alma que no sabe manejar su realidad, pero sin embargo lo hace de la manera que le sale para poder seguir con su vida, como pueda pero de alguna manera seguir para no caer.
Tengo cinta con papel de cocina que me da miedo sacar, tengo líneas que me da miedo mirar, tengo una campera puesta que me da miedo sacar, tengo una realidad que me da miedo ver. Tengo miedo a lo real, no debería acaso tenerle miedo a lo imaginario, a eso que puede hacer zozobrar mi racionalidad? Pues debería, pero en vez de eso, temo a lo real.
Y hoy no puedo darle a esta entrada un párrafo de cierre, porque nada de esto está cerrado: la realidad volverá en cuanto termine de escribir (incluso tuvo apariciones mientras estaba escribiendo), el miedo me abarcará mañana otra vez y ese rojo no se irá hasta dentro de bastante tiempo (con suerte serán unas pocas semanas)... Pero mi alma seguirá distrayendo al cuerpo para desviar al mirada de ese color atrayente y concentrarla en lo que la vida le sigue dando. Porque, lo quiera o no, la vida continúa.
Show must go on.
A universe is trapped inside a tear,
It resonates the core,
Creates unnatural laws,
Replaces love and happiness with fear
♫
lunes, 17 de octubre de 2011
Día de la Madre 2011
Estoy en contra del día de la madre, del padre, de los enamorados, del niño, festividades religiosas comercializadas, y demás ejemplos de días inventados o modificados en pos de un benficio económico para un cierto sector del sector terciario de la economía. Hoy estoy acá para hablar del Día de la madre, que hace exactamente un hora y un minuto que terminó oficialmente.
A mi madre la trato mal, no le hablo, la miro con odio, la amenazo... En fin, un montón de cosas que pocas personas a las que conozco se merecen ese trato, y ella no forma parte de ese selecto grupo. Por qué lo hago? No lo sé, ni yo ni ella ni mi loquero lo sabemos. Entonces por qué hago algo sin razón alguna? Otra vez, no lo sé. Lo peor es que me veo a mi misma haciendo cosas desde un plano de tercera persona, como si alguien más hubiera tomado control de mi cuerpo, moviera mi boca y usara mi voz para lastimar a las personas (porque en cierto punto, si me pongo a pensar, soy conciente de que es malo lo que hago; el problema es que lo que hago no es conciente, se entiende?). Imagínense un gráfico de torta: la porción mayoritaria es la que toma el control de lo físico, la segunda postura sería la que ve las cosas desde afuera, y la minoría sería esa que muchos llaman "la vocecita de la conciencia" reprochándome por dejarme controlar por la mayoría. Bastante democrático, no? (Por las dudas que no se haya entendido, estaba hablando sarcásticamente).
Y no me cree. Le digo que me pasan cosas... hum... "anormales" llamémosle y no me cree: "no controlo lo que hago, es como si alguien me manejara" "ah si? Dejá de hacerte la loca y la autista y ayudá a juntar la mesa"; "no te gusta lo que cociné? Bueno no comas, que capaz te ayuda con tu dieta de anorexia"; entre otros ejemplos. Me tiro en el piso con una manta en la cabeza y no cree que es real lo que me pasa. Ve mis líneas y piensa que seguí la moda emo. Etcétera. Punto.
En fin, parece que esta entrada terminó (como siempre) tratándose de mí y no de la persona del título.
En palabras de una persona (que obviamente voy a dejar sus datos a la sombra) a la que admiro en ciertos aspectos: Hicieron lo imposible para ser padres y les salió una desgracia enferma. Dos años en lista de espera de adopción y les llegó esto. Me compadezco de los pobres padres de la chica que está escribiendo esto, ojalá sean fuertes para superar todo esto.
A mi madre la trato mal, no le hablo, la miro con odio, la amenazo... En fin, un montón de cosas que pocas personas a las que conozco se merecen ese trato, y ella no forma parte de ese selecto grupo. Por qué lo hago? No lo sé, ni yo ni ella ni mi loquero lo sabemos. Entonces por qué hago algo sin razón alguna? Otra vez, no lo sé. Lo peor es que me veo a mi misma haciendo cosas desde un plano de tercera persona, como si alguien más hubiera tomado control de mi cuerpo, moviera mi boca y usara mi voz para lastimar a las personas (porque en cierto punto, si me pongo a pensar, soy conciente de que es malo lo que hago; el problema es que lo que hago no es conciente, se entiende?). Imagínense un gráfico de torta: la porción mayoritaria es la que toma el control de lo físico, la segunda postura sería la que ve las cosas desde afuera, y la minoría sería esa que muchos llaman "la vocecita de la conciencia" reprochándome por dejarme controlar por la mayoría. Bastante democrático, no? (Por las dudas que no se haya entendido, estaba hablando sarcásticamente).
Y no me cree. Le digo que me pasan cosas... hum... "anormales" llamémosle y no me cree: "no controlo lo que hago, es como si alguien me manejara" "ah si? Dejá de hacerte la loca y la autista y ayudá a juntar la mesa"; "no te gusta lo que cociné? Bueno no comas, que capaz te ayuda con tu dieta de anorexia"; entre otros ejemplos. Me tiro en el piso con una manta en la cabeza y no cree que es real lo que me pasa. Ve mis líneas y piensa que seguí la moda emo. Etcétera. Punto.
En fin, parece que esta entrada terminó (como siempre) tratándose de mí y no de la persona del título.
En palabras de una persona (que obviamente voy a dejar sus datos a la sombra) a la que admiro en ciertos aspectos: Hicieron lo imposible para ser padres y les salió una desgracia enferma. Dos años en lista de espera de adopción y les llegó esto. Me compadezco de los pobres padres de la chica que está escribiendo esto, ojalá sean fuertes para superar todo esto.
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