jueves, 26 de enero de 2012

Volver

Todo siempre vuelve, todo sucede otra vez; mi vida es una maldita rueda que siempre que sale del barro, gira y vuelve al charco. Sé que dije que no iba a pensar más en eso, que había crecido y lo había dejado atrás, que no iba a volver a hacerlo... Pero no puedo evitarlo, forma parte de mí y no puedo arrancármelo como quisiera,  esas "cosas malas" siempre estarán ahí para atormentarme en mi peor momento. Lo tengo tatuado, esa partitura dice más verdades que muchas de las personas de las que me rodeo todos los días. (Y no, no voy a decir de qué tema es ni qué dice, pocas personas lo saben.)
Sí, quiero volver. No, no puedo volver. Qué debo hacer? Hacerle caso al sí y salir con una curita a la calle? O hacerle caso al no y mantener toda la mierda adentro como hasta ahora? Necesito ayuda, nunca en toda mi puta vida pude tomar una maldita decisión por mí misma... Y claramente, ésta no es la excepción. (Sé que me van a decir que no lo haga y que no debo volver, si es que alguien remotamente se interesa en este conjunto de bits al que llamo blog, pero es tema es "si no lo hago, qué carajo hago entonces"?)

Ah, y saben qué? La rubia pelotuda chocó con el auto... Eso se llama karma

lunes, 23 de enero de 2012

Rubia pelotuda

Sabés qué? Te quiero tanto que deseo que te crezcan las racíces negras y no tengas plata para ir a teñirte. Así de mucho te quiero y así de literal es mi deseo.
No sé si vale la pena decir tu nombre, solamente lo haría para que todos te reconozcan cuando vayan al local y te miren mal. Sabés qué? La gente ya lo sabe, la gente no es pelotuda y se da cuenta que ustedes (los "jefes" con todas las comillas del mundo, porque vos sos simplemente un castillito de arena en toda la playa) nos tratan mal: lo escriben en Facebook y Twitter, casi con nombre y apellido identifico de quiénes están hablando en la red, no puede ser que sean tan desconsiderados tanto con el cliente como con los compañeros de trabajo. Y esa es otra: cómo carajo se te ocurre llamarme "la empleada"?! Quién carajo te creés que sos, castillito de arena pisoteado por una patota?! Que me hagas limpiar no te da absolutamente ningún derecho a llamarme así, no que fuera empleada tuya! Yo respondo a la empresa, y solamente ellos pueden llamarme "empleada"; querés llamarme empleada? Pagame vos y ahí podemos hablar. Y me pedís que no te conteste encima? A eso tengo dos cosas para comentarte: una, yo a las personas que me tratan bien las trato bien, claramente a vos no te voy a decir mi amor; segunda, lo único que hice fue cantarte las verdades rubia mal teñida, no dije nada que fuera mentira ni parte de verdad, fue todo absolutamente cierto. Le pedís a mi cuerpo cosas que no puede hacer, y mi mente se pone al rojo vivo cuando el cuerpo no da a basto; por eso te contesto, porque no soy una maldita sumisa como querés que sea, a mi me enseñaron a pensar por mí misma y a luchar por lo que me parece justo y correcto. Sabés por qué cosa me hubiera encantado poder pelear? Mi comida. Hija de puta, no me dejaste ni siquera terminar el cartón de jugo que ya me mandaste de nuevo a laburar! Ni media ensalada ni un cuarto litro de jugo pude tomar que me volviste a mandar a limpiar, pelotuda de mierda. Encima que no me diste ni cerca de los veinte minutos que me corresponden, después te veo muy tranquila comiendo por media hora o más tiempo con tus amiguitos  "líderes" (los cuales, por suerte, son totalmente diferentes a vos y respetan a las personas) que sí respetaban su tiempo de descanso. Por suerte hay gente que sabe que trabaja con personas y no con robots, claramente vos no formás parte de esa categoría.
No merecés que gaste una entrada en vos, sos una nadie que simplemente tiene el poder y la capacidad de arruinarle el día a personas que no hacen más que intentar seguirte la corriente para que no nos hagas lo que nos terminás haciendo de todas maneras. Ojalá que la queja que voy a presentar mañana en contra tuya sirva de algo y te pongan la sanción que sé que te encantaría ponerme, que te la pongan por mala persona, irrespetuosa, desconsiderada y rubia mal teñida, hija de puta.
Con amor,
La empleada que contesta.

domingo, 22 de enero de 2012

One week

Una semana exacta pasó de ese hermoso momento de felicidad. Y sigo casi igual, no al exacto mismo nivel pero bastante cerca; con altibajos, pero con el humor mayormente arriba.

Hoy me preguntaste si seguía sintiendo algo por vos, y te contesté que si así no fuera no hubiera estado feliz toda la semana. Cuando yo te pregunté lo mismo, me dijiste que me extrañabas; pero nunca me lo habías dicho antes. Si lo sentiste todo este tiempo, por qué no me lo dijiste? Nos hubiéramos ahorrado varias semanas de soledad y malestar emocional (quizás necesitaba esas semanas para cambiar todas esas cosas por las que me felicitaste, quizás el alejamiento fue algo bueno... a quién engaño, la pasé horrible).

No sé qué más escribir, tengo ganas de llorar pero a la vez quiero abrazarte y reír como hicimos hace una semana, quiero tu mano sobre la mía en la palanca del auto y las risas rebotando dentro de las ventanillas, quiero todo eso que siempre tuvimos y el tiempo retrasó unas semanas.
Igual, hay que verle el lado positivo: todas y cada una de las siete noches pasadas les dije a mis peluches "hoy nos vamos a dormir contentos, porque hablamos y estamos felices", lo repetía constantemente, y hasta la gente del exterior se daba cuenta de mi alegría ("te ves más normal" me dijo alguien el miércoles). Y recordar esa felicidad me aflojó el nudo en la garganta, siempre lográs mantenerme en pie en tus silencios y tus presencias, te agradezco infinitamente por eso.
Basta, no quiero seguir. Punto final (nunca es un final definitivo, pero por hoy todo termina).

domingo, 15 de enero de 2012

Rainbow

Happiness hit her like a train on a track


And there's nothing else I can say